Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





1 Reyes 8:22 - Biblia Reina Valera Gómez (2023)

22 Se puso luego Salomón delante del altar de Jehová, en presencia de toda la congregación de Israel, y extendiendo sus manos al cielo,

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

22 Luego se puso Salomón delante del altar de Jehová, en presencia de toda la congregación de Israel, y extendiendo sus manos al cielo,

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

22 Luego Salomón, de pie ante el altar del Señor y frente a toda la comunidad de Israel, levantó las manos al cielo

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

22 Salomón estaba de pie delante del altar de Yavé, frente a toda la comunidad de Israel. Levantó entonces sus manos al cielo,

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

22 Luego Salomón se plantó ante el altar de YHVH, frente a toda la asamblea de Israel, y extendiendo sus manos a los cielos,

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

22 Luego Salomón se puso ante el altar de Yahveh, en presencia de toda la asamblea de Israel, y levantando sus manos extendidas al cielo,

Ver Capítulo Copiar

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

22 Entonces Salomón se puso delante del altar de Dios, a la vista de todo Israel, y levantando las manos al cielo

Ver Capítulo Copiar




1 Reyes 8:22
13 Referencias Cruzadas  

Y fue que cuando Salomón acabó de hacer toda esta oración y súplica a Jehová, se levantó de estar de rodillas delante del altar de Jehová con sus manos extendidas al cielo;


Y cuando miró, he aquí que el rey estaba junto a la columna, conforme era la costumbre, y los príncipes y los trompeteros junto al rey; y todo el pueblo del país se regocijaba y tocaban las trompetas. Entonces Atalía, rasgando sus vestidos, gritó: ¡Traición, traición!


Y el rey se puso en pie junto a la columna, e hizo pacto delante de Jehová, de que irían en pos de Jehová, y guardarían sus mandamientos, y sus testimonios, y sus estatutos con todo su corazón y con toda su alma, y que cumplirían las palabras del pacto que estaban escritas en aquel libro. Y todo el pueblo confirmó el pacto.


Y a la hora del sacrificio de la tarde me levanté de mi aflicción; y habiendo rasgado mi vestidura y mi manto, me postré de rodillas, y extendí mis manos a Jehová mi Dios,


Si tú apercibieres tu corazón, y extendieres a Él tus manos;


Escucha la voz de mis súplicas cuando a ti clamo, cuando levanto mis manos hacia tu santo templo.


Así te bendeciré mientras viva; en tu nombre alzaré mis manos.


Y todo el pueblo miraba la columna de nube, que estaba a la puerta del tabernáculo, y todo el pueblo se levantaba, cada uno a la puerta de su tienda, y adoraba.


Y le respondió Moisés: Al salir yo de la ciudad extenderé mis manos a Jehová, y los truenos cesarán, y no habrá más granizo; para que sepas que de Jehová es la tierra.


Y Moisés salió de la ciudad, de delante de Faraón, y extendió sus manos a Jehová, y cesaron los truenos y el granizo; y la lluvia no cayó más sobre la tierra.


Cuando extendiereis vuestras manos, yo esconderé de vosotros mis ojos; asimismo cuando multiplicareis la oración, yo no oiré; llenas están de sangre vuestras manos.


Quiero, pues, que los hombres oren en todo lugar, levantando manos santas, sin ira ni contienda.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos