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Lucas 14:18 - Biblia Reina Valera 2000

18 Y comenzaron todos a una a excusarse. El primero le dijo: He comprado una hacienda, y necesito salir y verla; te ruego que me des por excusado.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

18 Y todos a una comenzaron a excusarse. El primero dijo: He comprado una hacienda, y necesito ir a verla; te ruego que me excuses.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

18 pero todos comenzaron a poner excusas. Uno dijo: “Acabo de comprar un campo y debo ir a inspeccionarlo. Por favor, discúlpame”.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

18 Pero todos por igual comenzaron a disculparse. El primero dijo: 'Acabo de comprar un campo y tengo que ir a verlo; te ruego que me disculpes.

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La Biblia Textual 3a Edicion

18 Pero todos por igual comenzaron a excusarse. El primero le dijo: Compré un campo y necesito salir° a verlo,° te ruego me disculpes.°

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

18 Pero todos, sin excepción, comenzaron a excusarse. El primero le dijo: 'He comprado un campo, y necesariamente tengo que ir a verlo; te ruego que me disculpes'.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

18 Y comenzaron todos a una a excusarse. El primero le dijo: He comprado una hacienda, y necesito ir a verla; te ruego que me excuses.

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Lucas 14:18
24 Referencias Cruzadas  

¿A quién tengo que hablar y amonestar, para que oigan? He aquí que sus orejas [son] incircuncisas, y no pueden escuchar. He aquí que la palabra del SEÑOR les es cosa vergonzosa; no la aman.


Y a la hora de la cena envió a su siervo a decir a los llamados: Venid, que ya está todo aparejado.


Y el otro dijo: He comprado cinco yuntas de bueyes, y voy a probarlos; te ruego que me des por excusado.


Y viendo Jesús que se había entristecido mucho, dijo: ¡Cuán dificultosamente entrarán en el Reino de Dios los que tienen riquezas!


Y la que cayó entre las espinas, éstos son los que oyeron; mas yéndose, son ahogados de los cuidados y de las riquezas y de los pasatiempos de la vida, y no llevan fruto a perfección.


A lo [que era] suyo vino, y los suyos no le recibieron.


Y no queréis venir a mí, para que tengáis vida.


Aunque yo tengo también de qué confiar en la carne. Si alguno parece que tiene de qué confiar en la carne, yo más [que nadie].


porque Demas me ha desamparado, amando este siglo, y se ha ido a Tesalónica; Crescente a Galacia, Tito a Dalmacia.


y así apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas.


Que ninguno sea fornicario o profano, como Esaú, que por una vianda vendió su primogenitura.


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