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Isaías 9:6 - Biblia Reina Valera 2000

6 Porque niño nos es nacido, hijo nos es dado; y el principado es [asentado] sobre su hombro. Y se llamará El Admirable, El Consejero, El Dios, El Fuerte, El Padre Eterno, El Príncipe de Paz.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

6 Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

6 Pues nos ha nacido un niño, un hijo se nos ha dado; el gobierno descansará sobre sus hombros, y será llamado: Consejero Maravilloso, Dios Poderoso, Padre Eterno, Príncipe de Paz.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

6 El imperio crece con él y la prosperidad no tiene límites, para el trono de David y para su reino: El lo establece y lo afianza por el derecho y la justicia, desde ahora y para siempre. Sí, así será, por el amor celoso de Yavé Sabaot.

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La Biblia Textual 3a Edicion

6 Porque un Niño nos es nacido, Hijo nos es dado; El dominio estará sobre su hombro, Y se llamará su nombre: Admirable, Consejero,° Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

6 Para aumento del principado y para una paz sin fin, sobre el trono de David se sentará y sobre su reino, para consolidarlo y apoyarlo en derecho y en justicia desde ahora y para siempre. El celo de Yahveh Sebaot lo hará.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

6 Porque un niño nos es nacido, un hijo nos es dado; y el principado será sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.

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Isaías 9:6
82 Referencias Cruzadas  

El edificará casa a mi nombre, y yo afirmaré para siempre el trono de su reino.


Y será afirmada tu casa y tu reino para siempre delante de tu rostro; y tu trono será firme eternalmente.


El SEÑOR tu Dios sea bendito, que se agradó de ti para ponerte en el trono de Israel; porque el SEÑOR ha amado siempre a Israel, y te ha puesto por rey, para que hagas derecho y justicia.


La sangre, pues, de ellos recaerá sobre la cabeza de Joab, y sobre la cabeza de su simiente perpetuamente; mas sobre David y sobre su simiente, y sobre su casa y sobre su trono, habrá perpetuamente paz de parte del SEÑOR.


Y el rey Salomón [será] bendito, y el trono de David será firme perpetuamente delante del SEÑOR.


Ahora pues, Dios nuestro, Dios grande, fuerte y terrible, que guardas el pacto y la misericordia, no sea tenido en poco delante de ti todo el sufrimiento que nos ha alcanzado a nuestros reyes, a nuestros príncipes, a nuestros sacerdotes, a nuestros profetas, a nuestros padres, y a todo tu pueblo, desde los días de los reyes de Asiria hasta este día.


Cíñete tu espada sobre el muslo, oh valiente, con tu gloria y con tu hermosura.


Tu trono, oh Dios, eterno y para siempre; vara de justicia, la vara de tu reino.


Amaste la justicia y aborreciste la maldad; por tanto te ungió Dios, [el] Dios tuyo, con óleo de gozo más que a tus compañeros.


Salmo a Asaf. El Dios de dioses, el SEÑOR, ha hablado, y convocado la tierra desde el nacimiento del sol hasta donde se pone.


Será su Nombre para siempre, delante del sol será propagado su Nombre; y bendecirán en él todos los gentiles; lo llamarán bienaventurado.


Los montes llevarán paz al pueblo, y los collados, por justicia.


Florecerá en sus días justicia, y muchedumbre de paz, hasta que no [haya] luna.


La misericordia y la verdad se encontraron; la justicia y la paz se besaron.


Y celebrarán los cielos tu maravilla, oh SEÑOR; tu verdad también en la congregación de los santos.


Eternalmente tuve el principado, desde el principio, antes de la tierra.


El remanente se convertirá, el remanente de Jacob, al Dios fuerte.


Y será la justicia cinto de sus lomos, y la fe cinto de sus riñones.


Y se dispondrá trono en misericordia; y sobre él se sentará firmemente, en el tabernáculo de David, quien juzgue, y busque el juicio, y apresure la justicia.


SEÑOR, tú nos depararás paz; porque también obraste en nosotros todas nuestras obras.


Tú [le] guardarás en completa paz, [cuyo pensamiento en ti] persevera; porque en ti se ha confiado.


Aun [hasta] esto salió del SEÑOR de los ejércitos, para hacer maravilloso el consejo y engrandecer la sabiduría.


He aquí que para justicia reinará [un] rey; y príncipes presidirán para juicio.


Porque de Jerusalén saldrá remanente, y del Monte de Sion escapadura; el celo del SEÑOR de los ejércitos hará esto.


Con todo eso, el SEÑOR lo quiso moler, sujetándole a padecimiento. Cuando hubiere puesto su alma por expiación, verá linaje, vivirá por largos días; y la voluntad del SEÑOR será en su mano prosperada.


Con todo eso subirá, como renuevo, delante de él; y como raíz de tierra seca. No [hay] parecer en él, ni hermosura. Le veremos, mas sin atractivo para que le deseemos.


Mas él herido [fue] por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados. El castigo de nuestra paz [fue] sobre él; y por su llaga hubo cura para nosotros.


Porque tú eres nuestro padre, que Abraham nos ignora, e Israel no nos conoce. Tú, SEÑOR, [eres] nuestro padre; nuestro Redentor perpetuo [es] tu nombre.


Porque así dice el SEÑOR: He aquí que yo extiendo sobre ella paz, como [un] río; y la gloria de los gentiles como [un] arroyo que sale de madre; y mamaréis, y sobre el lado seréis traídos, y sobre las rodillas seréis regalados.


Por tanto, el mismo Señor os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y Dará A LUZ UN hijo, y llamará su nombre Emmanuel.


He aquí, yo y los hijos que me dió el SEÑOR, somos por señales y prodigios en Israel, de parte del SEÑOR de los ejércitos, que mora en el Monte de Sion.


¿Hasta cuándo andarás errante, oh hija contumaz? Porque el SEÑOR criará una cosa nueva sobre la tierra: una MUJER rodeará al varón.


Y en los días de estos reyes, el Dios del cielo levantará un Reino que eternalmente no se corromperá; y no será dejado a otro pueblo este reino; [el cual] desmenuzará y consumirá todos estos reinos, y él permanecerá para siempre.


Y le dio señorío, y gloria, y reino; y todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieron; su señorío, señorío eterno, que no será transitorio, y su Reino que no se corromperá.


La gloria de esta Casa postrera ser mayor que la de la primera, dijo el SEÑOR de los ejércitos; y daré paz en este lugar, dijo el SEÑOR de los ejércitos.


Libro de la generación de Jesús, [el] Cristo, hijo de David, hijo de Abraham.


He aquí [una] Virgen concebirá y dará a luz [un] hijo, y llamarás su nombre Emmanuel, que es, si lo declaras: Dios con nosotros.


Todas las cosas me son entregadas de mi Padre; y nadie conoció al Hijo, sino el Padre; ni al Padre conoció alguno, sino el Hijo, y [aquel] a quien el Hijo lo quisiere revelar.


Y llegando Jesús, les habló, diciendo: Toda potestad me es dada en [el] cielo y en [la] tierra.


Y respondiendo el ángel le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la virtud del Altísimo te cubrirá; por lo cual también lo Santo que de ti nacerá, será llamado Hijo de Dios.


que os es nacido hoy Salvador, que es Cristo, el Señor, en la ciudad de David.


Gloria en las alturas a Dios, Y en la tierra paz, y en el hombre buena voluntad.


porque yo os daré boca y sabiduría, a la cual no podrán resistir ni contradecir todos los que se os opondrán.


Y aquella Palabra fue hecha carne, y habitó entre nosotros; (y vimos su gloria,) gloria como del Unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.


Y de su plenitud tomamos todos, y gracia por gracia.


La paz os dejo, mi paz os doy; no como el mundo [la] da, yo os [la] doy. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.


Dios envió Palabra a los hijos de Israel, anunciando el evangelio por Jesús, el Cristo; (éste es el Señor de todos).


Por tanto mirad por vosotros y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la Iglesia de Dios, la cual ganó por su sangre.


El que aun a su propio Hijo no escatimó, antes lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?


cuyos son los padres, y de los cuales es el Cristo según la carne, el cual es Dios sobre todas las cosas, bendito por los siglos. Amén.


De él sin embargo vosotros sois [renacidos] en Cristo Jesús, el cual nos es hecho de Dios sabiduría, y justicia, y santificación, y redención;


Porque es necesario que él reine, hasta poner a todos sus enemigos debajo de sus pies.


Porque ciertamente Dios estaba en Cristo reconciliando el mundo a sí [mismo], no imputándoles sus pecados, y puso en nosotros la palabra de la Reconciliación.


Porque el SEÑOR vuestro Dios [es] Dios de dioses, y Señor de señores, Dios grande, poderoso, y terrible, que no [hace] acepción [de] personas, ni toma cohecho;


en el cual están escondidos todos los tesoros de [la] sabiduría y [del] conocimiento.


Y sin falta, grande es el misterio de la piedad: Dios se ha manifestado en carne; ha sido justificado con el Espíritu; ha sido visto de los Angeles; ha sido predicado a los gentiles; ha sido creído en el mundo; ha sido recibido en gloria.


esperando aquella esperanza bienaventurada, y la manifestación gloriosa del gran Dios y Salvador nuestro Jesús, [el] Cristo.


Mas al Hijo: Tu trono, oh DIOS; por el siglo del siglo; vara de equidad la vara de tu Reino;


Y el Dios de paz que sacó de los muertos al Gran Pastor de las ovejas por la sangre del Testamento eterno, al Señor nuestro Jesús,


Pero sabemos que el Hijo de Dios es venido, y nos ha dado entendimiento; para conocer al que es verdadero; y estamos en el verdadero, en su Hijo Jesús, el Cristo. Este es el verdadero Dios, y la vida eterna.


Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES.


Y el ángel del SEÑOR respondió: ¿Por qué preguntas por mi nombre? No tengo licencia para decírtelo.


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