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1 Corintios 3:9 - Biblia Reina Valera 2000

9 Porque [nosotros], colaboradores somos de Dios; [y vosotros] labranza de Dios sois, edificio de Dios sois.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

9 Porque nosotros somos colaboradores de Dios, y vosotros sois labranza de Dios, edificio de Dios.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

9 Pues ambos somos trabajadores de Dios; y ustedes son el campo de cultivo de Dios, son el edificio de Dios.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

9 Nosotros trabajamos con Dios y para él, y ustedes son el campo de Dios y la construcción de Dios.

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La Biblia Textual 3a Edicion

9 Porque somos colaboradores de Dios;° y vosotros sois labranza de Dios, edificio de Dios.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

9 Porque somos colaboradores con Dios; y vosotros sois labranza de Dios, edificio de Dios.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

9 Porque nosotros, colaboradores somos de Dios; y vosotros sois labranza de Dios, edificio de Dios.

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1 Corintios 3:9
41 Referencias Cruzadas  

La piedra [que] desecharon los edificadores, ha venido a ser cabeza del ángulo.


Será [echado] un puño de grano en tierra, en las cumbres de los montes; su fruto hará estruendo como el Líbano, y desde la ciudad verdecerán como la hierba de la tierra.


La sabiduría edificó su casa, labró sus siete columnas;


Dichosos vosotros los que sembráis sobre todas [las] aguas; los que aréis con buey y con asno.


Porque como la tierra produce su renuevo, y como el huerto hace brotar su simiente, así el Señor DIOS hará brotar justicia y alabanza delante de todos los gentiles.


A ordenar en Sion a los enlutados, para darles gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar del luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado; y serán llamados árboles de justicia, plantío del SEÑOR, para gloria suya.


Y estarán extranjeros, y apacentarán vuestras ovejas; y los extraños [serán] vuestros labradores y vuestros viñadores.


Y yo te planté de buen viñedo, simiente de Verdad toda ella, ¿cómo, pues, te me has tornado sarmientos de vid extraña?


Pero respondiendo él, dijo: Toda planta que no plantó mi Padre celestial, será desarraigada.


Mas yo también te digo, que tú eres Pedro [una piedra pequeña], y sobre la piedra [grande] edificaré mi Iglesia; y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella.


Entonces dice a sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos.


Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes, obrando con ellos el Señor, y confirmando la Palabra con las señales que se seguían. [Amén].


Este es la piedra reprobada por vosotros los edificadores, la cual es puesta por cabeza del ángulo.


¿O no sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?


Yo planté, Apolos regó; mas Dios ha dado el crecimiento.


¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, (el cual está) en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?


Por lo cual nosotros, ayudando [a él], también [os] exhortamos que no habéis recibido en vano la gracia de Dios,


¿Y qué consentimiento el templo de Dios con los ídolos? Porque vosotros sois el templo del Dios Viviente, como Dios dijo: Habitaré y andaré en ellos; y seré el Dios de ellos, y ellos serán mi pueblo.


Porque somos hechura suya, criados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó para que anduviésemos en ellas.


arraigados y sobreedificados en él, y confirmados en la fe, así como [lo] habéis aprendido, creciendo en ella con acciones de gracias.


y si no fuere tan presto, para que sepas cómo convenga conversar en la Casa de Dios, que es la Iglesia del Dios viviente, columna y base de La verdad.


mas Cristo, como hijo sobre su casa, la cual casa somos nosotros, si hasta el fin retuviéremos firme la confianza y la esperanza gloriosa.


vosotros también, como piedras vivas, [son] edificados una casa espiritual, y un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales, agradables a Dios por Jesús, el Cristo.


Nosotros, pues, debemos recibir a los tales, para que seamos cooperadores a la verdad.


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