Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Isaías 55:1 - Biblia Reina Valera 1960

1 A todos los sedientos: Venid a las aguas; y los que no tienen dinero, venid, comprad y comed. Venid, comprad sin dinero y sin precio, vino y leche.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Nueva Traducción Viviente

1 »¿Alguien tiene sed? Venga y beba, ¡aunque no tenga dinero! Vengan, tomen vino o leche, ¡es todo gratis!

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

1 A ver ustedes que andan con sed, ¡vengan a las aguas! No importa que estén sin plata, vengan; pidan trigo sin dinero, y coman, pidan vino y leche, sin pagar.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

1 ¡Todos los sedientos, venid a las aguas! Y los que no tienen dinero: ¡Venid, comprad y comed! ¡Sí, venid, comprad sin dinero vino y leche, sin costo alguno!

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

1 ¡Ea! Sedientos todos, venid a las aguas, -aun quien no tenga dinero-, venid; comprad y comed, venid y comprad vino y leche gratis, sin pagar.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

1 A todos los sedientos: Venid a las aguas; y los que no tienen dinero, venid, comprad, y comed. Venid, comprad, sin dinero y sin precio, vino y leche.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

1 Dios dijo: «Todos los que tengan sed vengan a beber agua; y los que no tengan dinero vengan y lleven trigo, vino y leche sin pagar nada.

Ver Capítulo Copiar




Isaías 55:1
39 Referencias Cruzadas  

Extendí mis manos a ti, Mi alma a ti como la tierra sedienta. Selah


Dios, Dios mío eres tú; De madrugada te buscaré; Mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela, En tierra seca y árida donde no hay aguas,


Oh hombres, a vosotros clamo; Dirijo mi voz a los hijos de los hombres.


La sabiduría edificó su casa, Labró sus siete columnas.


Venid, comed mi pan, Y bebed del vino que yo he mezclado.


¡Oh, si él me besara con besos de su boca! Porque mejores son tus amores que el vino.


Atráeme; en pos de ti correremos. El rey me ha metido en sus cámaras; Nos gozaremos y alegraremos en ti; Nos acordaremos de tus amores más que del vino; Con razón te aman.


Yo vine a mi huerto, oh hermana, esposa mía; He recogido mi mirra y mis aromas; He comido mi panal y mi miel, Mi vino y mi leche he bebido. Comed, amigos; bebed en abundancia, oh amados.


Si quisiereis y oyereis, comeréis el bien de la tierra;


Porque yo derramaré aguas sobre el sequedal, y ríos sobre la tierra árida; mi Espíritu derramaré sobre tu generación, y mi bendición sobre tus renuevos;


Porque así dice Jehová: De balde fuisteis vendidos; por tanto, sin dinero seréis rescatados.


Nuestra agua bebemos por dinero; Compramos nuestra leña por precio.


Me hizo volver luego a la entrada de la casa; y he aquí aguas que salían de debajo del umbral de la casa hacia el oriente; porque la fachada de la casa estaba al oriente, y las aguas descendían de debajo, hacia el lado derecho de la casa, al sur del altar.


Y toda alma viviente que nadare por dondequiera que entraren estos dos ríos, vivirá; y habrá muchísimos peces por haber entrado allá estas aguas, y recibirán sanidad; y vivirá todo lo que entrare en este río.


Yo sanaré su rebelión, los amaré de pura gracia; porque mi ira se apartó de ellos.


Sucederá en aquel tiempo, que los montes destilarán mosto, y los collados fluirán leche, y por todos los arroyos de Judá correrán aguas; y saldrá una fuente de la casa de Jehová, y regará el valle de Sitim.


Y será Efraín como valiente, y se alegrará su corazón como a causa del vino; sus hijos también verán, y se alegrarán; su corazón se gozará en Jehová.


Eh, eh, huid de la tierra del norte, dice Jehová, pues por los cuatro vientos de los cielos os esparcí, dice Jehová.


Jehová de los ejércitos los amparará, y ellos devorarán, y hollarán las piedras de la honda, y beberán, y harán estrépito como tomados de vino; y se llenarán como tazón, o como cuernos del altar.


Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia.


Además, el reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un hombre halla, y lo esconde de nuevo; y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo.


Y os digo que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día en que lo beba nuevo con vosotros en el reino de mi Padre.


Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.


Entonces Pedro le dijo: Tu dinero perezca contigo, porque has pensado que el don de Dios se obtiene con dinero.


siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús,


Os di a beber leche, y no vianda; porque aún no erais capaces, ni sois capaces todavía,


desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación,


Y me dijo: Hecho está. Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin. Al que tuviere sed, yo le daré gratuitamente de la fuente del agua de la vida.


Después me mostró un río limpio de agua de vida, resplandeciente como cristal, que salía del trono de Dios y del Cordero.


Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente.


Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas.


Booz subió a la puerta y se sentó allí; y he aquí pasaba aquel pariente de quien Booz había hablado, y le dijo: Eh, fulano, ven acá y siéntate. Y él vino y se sentó.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos