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Mateo 25:35 - Biblia Reina Valera 1865

35 Porque tuve hambre, y me disteis de comer: tuve sed, y me disteis de beber: fuí extranjero, y me recogisteis:

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

35 Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis;

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Biblia Nueva Traducción Viviente

35 Pues tuve hambre, y me alimentaron. Tuve sed, y me dieron de beber. Fui extranjero, y me invitaron a su hogar.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

35 Porque tuve hambre y ustedes me dieron de comer; tuve sed y ustedes me dieron de beber. Fui forastero y ustedes me recibieron en su casa.

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La Biblia Textual 3a Edicion

35 Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me acogisteis,

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

35 Porque tuve hambre y me disteis de comer; tuve sed y me disteis de beber; era forastero y me hospedasteis;

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

35 Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui extranjero, y me recogisteis;

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Mateo 25:35
52 Referencias Cruzadas  

Y yendo ella para traérsela, él la volvió a llamar, y díjole: Ruégote que me traigas también un bocado de pan en tu mano.


El extranjero no tenía fuera la noche: mis puertas abría al caminante.


El pecador menosprecia a su prójimo: mas el que tiene misericordia de los pobres, es bienaventurado.


El que oprime al pobre, afrenta a su hacedor: mas el que tiene misericordia del pobre, le honra.


A Jehová empresta el que da al pobre; y él le dará su paga.


El ojo misericordioso será bendito; porque dió de su pan al menesteroso.


Si el que te aborrece, tuviere hambre, dále de comer pan; y si tuviere sed, dále de beber agua:


Ni oprimiere a nadie: la prenda no empeñare, ni robare robos: al hambriento diere de su pan, y cubriere de vestido al desnudo:


Ni oprimiere a ninguno: al deudor tornare su prenda, no robare robo, diere de su pan al hambriento, y cubriere al desnudo con vestido:


Por tanto, o! rey, aprueba mi consejo, y redime tus pecados con justicia, y tus iniquidades con misericordias de los pobres: he aquí la medicina de tu pecado.


O! hombre, declarado te ha qué sea lo bueno, y qué pida de tí Jehová: Solamente hacer juicio, y amar misericordia, y humillarte para andar con tu Dios.


Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo, que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos pequeñitos, a mí lo hicisteis.


Porque siempre tenéis pobres con vosotros; mas a mí no siempre me tenéis.


Porque siempre tenéis los pobres con vosotros, y cuando quisiereis, les podéis hacer bien; mas a mí no siempre me tenéis.


Empero de lo que tenéis, dad limosna; y, he aquí, todo os será limpio.


Porque algunos de ellos pensaban, porque Júdas tenía la bolsa, que Jesús le decía: Compra las cosas que nos son necesarias para la fiesta: o que diese algo a los pobres.


Y dijo: Cornelio, tu oración es oida, y tus limosnas han venido en memoria a la presencia de Dios.


Entónces los discípulos, cada uno conforme a lo que tenía, determinaron de enviar subsidio a los hermanos que habitaban en Judea.


Y como fué bautizada, con su casa, nos rogó, diciendo: Si habéis juzgado que yo sea fiel al Señor, entrád en mi casa, y posád; y nos constriñó.


Y de la multitud de los que habían creido era un corazón y una alma; y ninguno decía ser suyo algo de lo que poseían, mas todas las cosas les eran comunes.


Comunicando a las necesidades de los santos: siguiendo la hospitalidad.


Así que si tu enemigo tuviere hambre, dále de comer: si tuviere sed, dále de beber: que en haciendo esto, áscuas de fuego amontonarás sobre su cabeza.


Salúdaos Gayo, mi huésped, y de toda la iglesia. Salúdaos Erasto, tesorero de la ciudad, y el hermano Cuarto.


El que hurtaba, no hurte más; ántes trabaje, obrando con sus manos lo que es bueno, para que tenga de qué dar al que padeciere necesidad.


Que tenga testimonio en buenas obras; si ha criado hijos; si ha hospedado; si ha lavado los piés de los santos; si ha socorrido a los que han padecido aflicción; si ha seguido toda buena obra.


Porque tenemos gran gozo y consolación de tu amor, por que por tí, hermano, han sido recreadas las entrañas de los santos.


Empero del bien hacer, y de la comunicación no os olvidéis; porque de tales sacrificios se agrada Dios.


Porque Dios no es injusto que se olvide de vuestra obra, y del trabajo de amor que habéis mostrado por respeto a su nombre, habiendo ministrado a los santos, y ministrándolos aun.


La religión pura y sin mácula delante de Dios y Padre es esta: Visitar los huérfanos y las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha del mundo.


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