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Salmos 10:6 - Biblia Reina Valera 1909

6 Dice en su corazón: No seré movido en ningún tiempo, Ni jamás me alcanzará el infortunio.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

6 Dice en su corazón: No seré movido jamás; Nunca me alcanzará el infortunio.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

6 Piensan: «¡Jamás nos sucederá algo malo! ¡Estaremos para siempre sin problemas!».

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Biblia Católica (Latinoamericana)

6 Dice en su corazón: 'Soy inquebrantable, la desgracia jamás me alcanzará'.

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La Biblia Textual 3a Edicion

6 Y dice en su corazón: No seré conmovido jamás, El infortunio no me alcanzará.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

6 En su interior se dice: 'Jamás sucumbiré ni tendré nunca reveses'.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

6 Dice en su corazón: No seré movido: Nunca me alcanzará la adversidad.

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Salmos 10:6
11 Referencias Cruzadas  

EN Jehová he confiado; ¿Cómo decís á mi alma: Escapa al monte cual ave?


DIJO el necio en su corazón: No hay Dios. Corrompiéronse, hicieron obras abominables; No hay quien haga bien.


Quien su dinero no dió á usura, Ni contra el inocente tomó cohecho. El que hace estas cosas, no resbalará para siempre.


Y dije yo en mi prosperidad: No seré jamás conmovido;


Porque no se ejecuta luego sentencia sobre la mala obra, el corazón de los hijos de los hombres está en ellos lleno para hacer mal.


Y dijiste: Para siempre seré señora: y no has pensado en esto, ni te acordaste de tu postrimería.


Venid, dicen, tomaré vino, embriaguémonos de sidra; y será el día de mañana como este, ó mucho más excelente.


Porque como espinas entretegidas, mientras se embriagarán los borrachos, serán consumidos como las estopas llenas de sequedad.


Y si aquel siervo malo dijere en su corazón Mi señor se tarda en venir:


Que cuando dirán, Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción de repente, como los dolores á la mujer preñada; y no escaparán.


Cuanto ella se ha glorificado, y ha estado en deleites, tanto dadle de tormento y llanto; porque dice en su corazón: Yo estoy sentada reina, y no soy viuda, y no veré llanto.


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