Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Génesis 2:7 - Biblia Reina Valera 1909

7 Formó, pues, Jehová Dios al hombre del polvo de la tierra, y alentó en su nariz soplo de vida; y fué el hombre en alma viviente.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

7 Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

7 Luego el Señor Dios formó al hombre del polvo de la tierra. Sopló aliento de vida en la nariz del hombre, y el hombre se convirtió en un ser viviente.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

7 Entonces Yavé Dios formó al hombre con polvo de la tierra; luego sopló en sus narices un aliento de vida, y existió el hombre con aliento y vida.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

7 Entonces YHVH ’Elohim modeló al hombre de la tierra roja, e insufló en sus narices aliento de vida. Y el hombre llegó a ser alma viviente.°

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

7 Entonces Yahveh-Dios formó al hombre del polvo de la tierra, insufló en sus narices aliento de vida y el hombre se convirtió en ser viviente.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

7 Formó, pues, Jehová Dios al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida; y fue el hombre un alma viviente.

Ver Capítulo Copiar




Génesis 2:7
33 Referencias Cruzadas  

Y crió Dios al hombre á su imagen, á imagen de Dios lo crió; varón y hembra los crió.


Mas subía de la tierra un vapor, que regaba toda la faz de la tierra.


En el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas á la tierra; porque de ella fuiste tomado: pues polvo eres, y al polvo serás tornado.


Y sacólo Jehová del huerto de Edén, para que labrase la tierra de que fué tomado.


Todo lo que tenía aliento de espíritu de vida en sus narices, de todo lo que había en la tierra, murió.


Que todo el tiempo que mi alma estuviere en mí, Y hubiere hálito de Dios en mis narices,


El espíritu de Dios me hizo, Y la inspiración del Omnipotente me dió vida.


Heme aquí á mí en lugar de Dios, conforme á tu dicho: De lodo soy yo también formado.


¡Cuánto más en los que habitan en casas de lodo, Cuyo fundamento está en el polvo, Y que serán quebrantados de la polilla!


Reconoced que Jehová él es Dios: El nos hizo, y no nosotros á nosotros mismos. Pueblo suyo somos, y ovejas de su prado.


Porque él conoce nuestra condición; Acuérdase que somos polvo.


Candela de Jehová es el alma del hombre, Que escudriña lo secreto del vientre.


Y el polvo se torne á la tierra, como era, y el espíritu se vuelva á Dios que lo dió.


Tiempo de romper, y tiempo de coser; tiempo de callar, y tiempo de hablar;


Dejaos del hombre, cuyo hálito está en su nariz; porque ¿de qué es él estimado?


Ahora pues, Jehová, tú eres nuestro padre; nosotros lodo, y tú el que nos formaste; así que obra de tus manos, todos nosotros.


El resuello de nuestras narices, el ungido de Jehová, De quien habíamos dicho: A su sombra tendremos vida entre las gentes: fué preso en sus hoyos.


Así ha dicho el Señor Jehová á estos huesos: He aquí, yo hago entrar espíritu en vosotros, y viviréis.


Y pondré nervios sobre vosotros, y haré subir sobre vosotros carne, y os cubriré de piel, y pondré en vosotros espíritu, y viviréis; y sabréis que yo soy Jehová.


CARGA de la palabra de Jehová acerca de Israel. Jehová, que extiende los cielos, y funda la tierra, y forma el espíritu del hombre dentro de él, ha dicho:


Y ellos se echaron sobre sus rostros, y dijeron: Dios, Dios de los espíritus de toda carne, ¿no es un hombre el que pecó? ¿y airarte has tú contra toda la congregación?


Ponga Jehová, Dios de los espíritus de toda carne, varón sobre la congregación,


Y como hubo dicho esto, sopló, y díjoles: Tomad el Espíritu Santo:


Ni es honrado con manos de hombres, necesitado de algo; pues él da á todos vida, y respiración, y todas las cosas;


Mas antes, oh hombre, ¿quién eres tú, para que alterques con Dios? Dirá el vaso de barro al que le labró: ¿Por qué me has hecho tal?


Así también está escrito: Fué hecho el primer hombre Adam en ánima viviente; el postrer Adam en espíritu vivificante.


El primer hombre, es de la tierra, terreno: el segundo hombre, que es el Señor, es del cielo.


Tenemos empero este tesoro en vasos de barro, para que la alteza del poder sea de Dios, y no de nosotros:


PORQUE sabemos, que si la casa terrestre de nuestra habitación se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna en los cielos.


Porque Adam fué formado el primero, después Eva;


Por otra parte, tuvimos por castigadores á los padres de nuestra carne, y los reverenciábamos, ¿por qué no obedeceremos mucho mejor al Padre de los espíritus, y viviremos?


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos