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Gálatas 1:16 - Biblia Reina Valera 1909

16 Revelar á su Hijo en mí, para que le predicase entre los Gentiles, luego no conferí con carne y sangre;

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

16 revelar a su Hijo en mí, para que yo le predicase entre los gentiles, no consulté en seguida con carne y sangre,

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Biblia Nueva Traducción Viviente

16 revelarme a su Hijo para que yo proclamara a los gentiles la Buena Noticia acerca de Jesús. Cuando esto sucedió, no me apresuré a consultar con ningún ser humano.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

16 y revelar en mí a su Hijo para que lo proclamara entre los pueblos paganos. En ese momento no pedí consejos humanos,

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La Biblia Textual 3a Edicion

16 revelar a su Hijo en mí° para que lo proclamara entre los gentiles, no consulté enseguida con carne y sangre;

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

16 revelar a su Hijo en mí, para que yo lo anunciara entre los gentiles, en seguida, sin consultar con nadie,

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

16 revelar a su Hijo en mí, para que yo le predicase entre los gentiles; no consulté enseguida con carne y sangre;

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Gálatas 1:16
30 Referencias Cruzadas  

Entonces, respondiendo Jesús, le dijo: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás; porque no te lo reveló carne ni sangre, mas mi Padre que está en los cielos.


Velad y orad, para que no entréis en tentación: el espíritu á la verdad está presto, mas la carne enferma.


Y me dijo: Ve, porque yo te tengo que enviar lejos á los Gentiles.


Y todos los días, en el templo y por las casas, no cesaban de enseñar y predicar á Jesucristo.


Y le dijo el Señor: Ve: porque instrumento escogido me es éste, para que lleve mi nombre en presencia de los Gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel:


Y luego en las sinagogas predicaba á Cristo, diciendo que éste era el Hijo de Dios.


Por el cual recibimos la gracia y el apostolado, para la obediencia de la fe en todas las naciones en su nombre,


Porque á vosotros hablo, Gentiles. Por cuanto pues, yo soy apóstol de los Gentiles, mi ministerio honro.


Esto empero digo, hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios; ni la corrupción hereda la incorrupción.


Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo.


De manera que nosotros de aquí adelante a nadie conocemos según la carne: y aun si á Cristo conocimos según la carne, empero ahora ya no le conocemos.


DESPUÉS, pasados catorce años, fuí otra vez á Jerusalem juntamente con Bernabé, tomando también conmigo á Tito.


POR esta causa yo Pablo, prisionero de Cristo Jesús por vosotros los Gentiles,


Porque no tenemos lucha contra sangre y carne; sino contra principados, contra potestades, contra señores del mundo, gobernadores de estas tinieblas, contra malicias espirituales en los aires.


El que dijo á su padre y á su madre: Nunca los vi: Ni conoció á sus hermanos, Ni conoció á sus hijos: Por lo cual ellos guardarán tus palabras, Y observarán tu pacto.


Prohibiéndonos hablar a los Gentiles, á fin de que se salven, para henchir la medida de sus pecados siempre: pues vino sobre ellos la ira hasta el extremo.


De lo que yo soy puesto por predicador y apóstol, (digo verdad en Cristo, no miento) doctor de los Gentiles en fidelidad y verdad.


Del cual yo soy puesto predicador, y apóstol, y maestro de los Gentiles.


Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por la muerte al que tenía el imperio de la muerte, es á saber, al diablo,


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