Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Apocalipsis 3:18 - Biblia Reina Valera 1909

18 Yo te amonesto que de mí compres oro afinado en fuego, para que seas hecho rico, y seas vestido de vestiduras blancas, para que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

18 Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

18 Así que te aconsejo que de mí compres oro —un oro purificado por fuego— y entonces serás rico. Compra también ropas blancas de mí, así no tendrás vergüenza por tu desnudez, y compra ungüento para tus ojos, para que así puedas ver.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

18 Te aconsejo que me compres oro refinado para que te hagas rico, ropas blancas para que te cubras y no tengas que avergonzarte de tu desnudez; por último pídeme un colirio que te pondrás en los ojos para ver.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

18 Te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego para que seas rico, y vestiduras blancas° para que te cubras, y no aparezca la vergüenza de tu desnudez, y colirio para ungir tus ojos, para que veas.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

18 Te aconsejo que compres de mi oro acrisolado por el fuego para enriquecerte, vestiduras blancas para vestirte y no quede descubierta la vergüenza de tu desnudez, y colirio para ungir tus ojos y puedas ver.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

18 Yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para que te vistas, y no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas.

Ver Capítulo Copiar




Apocalipsis 3:18
34 Referencias Cruzadas  

Por cuanto fueron rebeldes á las palabras de Jehová, Y aborrecieron el consejo del Altísimo.


Bendeciré á Jehová que me aconseja: Aun en las noches me enseñan mis riñones.


Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar: Sobre ti fijaré mis ojos.


Hasme guiado según tu consejo, Y después me recibirás en gloria.


Antes desechasteis todo consejo mío, Y mi reprensión no quisisteis:


Ni quisieron mi consejo, Y menospreciaron toda reprensión mía:


Escucha el consejo, y recibe la corrección, Para que seas sabio en tu vejez.


Compra la verdad, y no la vendas; La sabiduría, la enseñanza, y la inteligencia.


Yo te aviso que guardes el mandamiento del rey y la palabra del juramento de Dios.


Descubierta será tu vergüenza, y tu deshonor será visto: tomaré venganza, y no encontraré hombre.


A TODOS los sedientos: Venid á las aguas; y los que no tienen dinero, venid, comprad, y comed. Venid, comprad, sin dinero y sin precio, vino y leche.


Yo pues descubriré también tus faldas delante de tu cara, y se manifestará tu ignominia.


Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna, y otros para vergüenza y confusión perpetua.


Pásate desnuda con vergüenza, oh moradora de Saphir: la moradora de Saanán no salió al llanto de Beth-esel: tomará de vosotros su tardanza.


Heme aquí contra ti, dice Jehová de los ejércitos, y descubriré tus faldas en tu cara, y mostraré á las gentes tu desnudez, y á los reinos tu vergüenza.


Y sentarse ha para afinar y limpiar la plata: porque limpiará los hijos de Leví, los afinará como á oro y como á plata; y ofrecerán á Jehová ofrenda con justicia.


Además, el reino de los cielos es semejante al tesoro escondido en el campo; el cual hallado, el hombre lo encubre, y de gozo de ello va, y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo.


Mas las prudentes respondieron, diciendo: Porque no nos falte á nosotras y á vosotras, id antes á los que venden, y comprad para vosotras.


Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico en Dios.


Puesto que en verdad habremos sido hallados vestidos, y no desnudos.


Porque ya sabéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor de vosotros se hizo pobre, siendo rico; para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos.


Que hagan bien, que sean ricos en buenas obras, dadivosos, que con facilidad comuniquen;


Hermanos míos amados, oid: ¿No ha elegido Dios los pobres de este mundo, ricos en fe, y herederos del reino que ha prometido á los que le aman?


Para que la prueba de vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual perece, bien que sea probado con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra, cuando Jesucristo fuere manifestado:


He aquí, yo vengo como ladrón. Bienaventurado el que vela, y guarda sus vestiduras, para que no ande desnudo, y vean su vergüenza.


Y le fué dado que se vista de lino fino, limpio y brillante: porque el lino fino son las justificaciones de los santos.


Yo sé tus obras, y tu tribulación, y tu pobreza (pero tú eres rico), y la blasfemia de los que se dicen ser Judíos, y no lo son, mas son sinagoga de Satanás.


Porque tú dices: Yo soy rico, y estoy enriquecido, y no tengo necesidad de ninguna cosa; y no conoces que tú eres un cuitado y miserable y pobre y ciego y desnudo;


Y alrededor del trono había veinticuatro sillas: y vi sobre las sillas veinticuatro ancianos sentados, vestidos de ropas blancas; y tenían sobre sus cabezas coronas de oro.


Y respondió uno de los ancianos, diciéndome: Estos que están vestidos de ropas blancas, ¿quiénes son, y de dónde han venido?


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos