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Santiago 3:9 - Biblia Palabra de Dios para Todos

9 Con la lengua bendecimos a nuestro Señor y Padre y con ella maldecimos a las personas que han sido creadas a imagen y semejanza de Dios.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

9 Con ella bendecimos al Dios y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, que están hechos a la semejanza de Dios.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

9 A veces alaba a nuestro Señor y Padre, y otras veces maldice a quienes Dios creó a su propia imagen.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

9 Con ella bendecimos a nuestro Señor y Padre y con ella maldecimos a los hombres, hechos a imagen de Dios.

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La Biblia Textual 3a Edicion

9 Con ella bendecimos al Señor° y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, que han sido hechos a semejanza de Dios.°

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

9 Con ella bendecimos al que es Señor y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, hechos a imagen de Dios.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

9 Con ella bendecimos al Dios y Padre; y con ella maldecimos a los hombres, que son hechos a la semejanza de Dios.

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Santiago 3:9
34 Referencias Cruzadas  

Estos son los descendientes de Adán. Cuando Dios creó la humanidad, la hizo a su imagen y semejanza.


»Si alguien derrama la sangre de un ser humano, otro ser humano derramará la de él, porque Dios hizo al ser humano a su imagen y semejanza.


Cuando el rey David llegó a Bajurín, un hombre de la familia de Saúl llamado Simí hijo de Guerá, salía de allí maldiciendo a David una y otra vez.


Pero Abisay hijo de Sarvia dijo: —Debemos matar a Simí porque maldijo al rey que el SEÑOR eligió.


Luego David hizo esta oración de alabanza al SEÑOR frente a todo su pueblo: «¡Bendito seas por siempre, SEÑOR, Dios de Israel y padre nuestro!


Luego David les dijo a todos: «Alaben al SEÑOR su Dios». Entonces todos alabaron al SEÑOR, Dios de sus antepasados, y se inclinaron ante el SEÑOR y ante el rey.


Constantemente blasfeman, mienten y agreden con sus palabras. Siempre están maquinando en contra de los demás.


Dios mío, mi corazón está firme; te cantaré y te alabaré de todo corazón.


Te alabaré mi Dios, mi Rey, y bendeciré tu nombre, eternamente y para siempre.


Que mi boca alabe al SEÑOR; que todos alaben su santo nombre, ahora y siempre.


Por eso mi corazón estará lleno de alegría y hasta mi cuerpo vivirá seguro por siempre.


Que todo mi ser te alabe, te alabaré por siempre, SEÑOR.


Bendigo al SEÑOR todo el tiempo; en mis labios siempre hay una alabanza para él.


Que mi boca proclame tu justicia y te alabe el día entero.


Dios mío, mi Dios Salvador, merezco la muerte, pero no me castigues, y gritaré de alegría que eres justo.


¡Me voy a despertar! Arpa y lira, ¡despierten! Despertaré el nuevo día.


La gente mala peca cuando miente y desea el mal. Castígalos por todo lo que dicen; haz que su orgullo los atrape.


Solo piensan en destronarme, esa gente quiere destruirme. Se sienten felices diciendo mentiras de mí. En público, hablan bien de mí, pero me maldicen en secreto. Selah


Te alabaré con mi vida; alzaré las manos en tu nombre al adorarte.


Mi boca hablará todo el tiempo de tu justicia, pues aquellos que querían destruirme quedaron derrotados y humillados.


pues sabes muy bien que también muchas veces tú has hablado mal de otros.


El Señor dice: «Este pueblo viene a mí con palabras y me honra de labios para afuera, pero su corazón está lejos de mí. El culto que me rinden consiste en normas humanas repetidas de memoria.


Entonces él comenzó a jurar: —¡Que Dios me castigue si les miento! ¡No conozco a este hombre! En ese momento cantó el gallo.


Pero yo les digo que amen a sus enemigos y pidan en sus oraciones por los que los persiguen.


Estoy feliz y hablo lleno de alegría. Todavía tengo esperanzas,


Su boca está llena de maldición y amargura.


El hombre no debe cubrirse la cabeza porque él fue hecho a imagen de Dios y refleja la gloria de Dios. En cambio, la mujer es la gloria del hombre,


Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo que nos ha dado toda clase de bendiciones espirituales en el cielo a través de Cristo.


La religión pura y sin contaminación que Dios sí acepta, es esta: ayudar a los huérfanos y a las viudas en sus dificultades y no dejarse influenciar por la maldad del mundo.


De manera que con la misma boca bendecimos y maldecimos. Eso, hermanos míos, no debería ser así.


Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, quien nos tuvo gran compasión y nos hizo nacer de nuevo por la resurrección de Jesucristo. Así nos dio la plena esperanza


Un día todos salieron al campo a cosechar uvas. Llevaron las uvas y las pisaron para hacer vino y celebrar. Entraron al templo de su dios, comieron, bebieron y se burlaron de Abimélec.


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