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Romanos 3:31 - Biblia Palabra de Dios para Todos

31 Entonces, ¿con la fe eliminamos la ley? ¡De ninguna manera! Por el contrario, confirmamos lo que la ley enseña.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

31 ¿Luego por la fe invalidamos la ley? En ninguna manera, sino que confirmamos la ley.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

31 Entonces, si hacemos énfasis en la fe, ¿eso significa que podemos olvidarnos de la ley? ¡Por supuesto que no! De hecho, solo cuando tenemos fe cumplimos verdaderamente la ley.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

31 ¿Creen ustedes que con la fe suprimimos la Ley? De ninguna manera; más bien la colocamos en su verdadero lugar.

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La Biblia Textual 3a Edicion

31 ¿Luego por la fe invalidamos la ley? ¡De ninguna manera,° sino que confirmamos la ley!

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

31 Entonces, ¿anulamos la ley por la fe? ¡Ni pensarlo! Al contrario: concedemos a la ley su auténtico valor.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

31 ¿Entonces invalidamos la ley por la fe? ¡En ninguna manera! Antes bien, confirmamos la ley.

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Romanos 3:31
27 Referencias Cruzadas  

SEÑOR, es hora de que hagas algo, pues la gente está olvidando tus enseñanzas.


Dios mío, deseo que se haga tu voluntad; llevo tus enseñanzas en mi corazón.


El SEÑOR se complace en la justicia para que su enseñanza sea grande y gloriosa.


De esta forma enseñan que uno no tiene que respetar a sus padres. Así con su tradición anulan la palabra de Dios.


Jesús le contestó: —No me lo impidas ahora. Debemos realizar el plan de Dios de traer justicia al mundo entero. Entonces Juan estuvo de acuerdo.


»No piensen que he venido para acabar con la ley de Moisés o la enseñanza de los profetas. No he venido para acabar con ellas, sino para darles completo significado.


Porque les digo a ustedes, no entrarán en el reino de Dios a menos que practiquen la justicia mejor que los maestros de la ley y los fariseos.


El dueño vendrá, los matará y les dará el viñedo a otros labradores». Cuando la gente escuchó esto, dijeron: —¡Eso nunca!


En lo que respecta a ser aprobados por Dios, para todo el que tiene fe, Cristo fue el cumplimiento del propósito de la ley.


Crees que eres el instructor de los ignorantes y el maestro de los principiantes. Tienes la ley y por eso piensas que tienes toda la verdad y lo sabes todo.


¡De ninguna manera! Aunque todo el mundo falle en cumplir, Dios siempre cumple lo que promete. Así está escrito: «Para que, por medio de tus palabras, se demuestre que tú eres justo y vencerás cuando te juzguen».


¡Claro que no! Si Dios fuera injusto, no tendría derecho de juzgar al mundo.


Si los que viven para la ley recibieran la promesa, la fe sería inútil y la promesa no tendría valor.


En mi interior yo estoy de acuerdo con la ley de Dios.


¡Dios me salvará! Le doy gracias a él por medio de nuestro Señor Jesucristo. Así que mi intención es servir a la ley establecida por Dios, pero con mi cuerpo actúo como esclavo de una ley establecida por el pecado.


Todo esto lo hizo Dios para que pudiéramos vivir aprobados tal como exige la ley. Ya no vivimos de acuerdo a la naturaleza humana, sino que vivimos de acuerdo al Espíritu.


Cuando estuve con los que no conocen la ley, me he comportado como uno de ellos. Lo hice para ayudar a salvarlos también a ellos, aunque en realidad yo nunca dejo de estar bajo la ley de Dios, de hecho estoy bajo la ley de Cristo.


Ya no vivo para la ley, pues he muerto para ella. La ley misma me mató, pero al morir para la ley, puedo ahora vivir para Dios. Es como si yo mismo hubiera sido clavado en la cruz con Cristo.


Así que yo no voy a rechazar el generoso amor de Dios. Pues si por la ley fuera posible que estuviéramos bien con Dios, entonces la muerte de Cristo no serviría de nada.


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