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Oseas 11:2 - Biblia Palabra de Dios para Todos

2 Pero cuanto más yo llamaba a los israelitas, más se alejaban ellos de mí. Ofrecían sacrificios a los dioses falsos y quemaban incienso para los ídolos.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

2 Cuanto más yo los llamaba, tanto más se alejaban de mí; a los baales sacrificaban, y a los ídolos ofrecían sahumerios.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

2 pero cuanto más lo llamaba, más se alejaba de mí y ofrecía sacrificios a las imágenes de Baal y quemaba incienso a ídolos.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

2 Pero mientras los llamaba, más se alejaban de mí. Ofrecieron sacrificios a los baales y quemaron incienso ante los ídolos.

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La Biblia Textual 3a Edicion

2 Cuanto más los llamaba, tanto más se alejaban de ellos.° Ofrecían sacrificios a los baales, y quemaban incienso a los ídolos.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

2 Cuanto más los llamaba yo, más se apartaban de mí; sacrificaban a los baales y quemaban incienso a los ídolos.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

2 Cuanto más los llamaban, así ellos se iban de su presencia; a los Baales sacrificaban, y a los ídolos quemaban incienso.

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Oseas 11:2
28 Referencias Cruzadas  

El rey Jeroboán decidió el tiempo que él quiso para la fiesta de los israelitas: el día 15 del octavo mes. En esa fecha ofrecía y quemaba sacrificios en el altar que construyó en Betel.


Ahora, dile a todo Israel que se reúna conmigo en el monte Carmelo y trae también a los 450 profetas de Baal y a los 400 profetas de la diosa falsa Aserá que dependen de la reina Jezabel.


»Tú fuiste paciente con ellos durante muchos años y les advertiste por medio de tu Espíritu, a través de tus profetas. Pero ellos no escucharon, así que tú los entregaste a naciones extranjeras.


Recibirán su castigo por sus maldades y por las de sus antepasados. Yo arreglaré cuentas con ellos y les daré su merecido porque quemaron incienso en los montes y me insultaron sobre las colinas». El SEÑOR lo ha decidido.


Pues mi pueblo me ha olvidado y queman animales en sacrificio que no son nada. Se han desviado de su camino, del camino antiguo, para andar por trochas y no por el camino verdadero.


«Esto dice el SEÑOR Todopoderoso, Dios de Israel: “Ve y diles a la gente de Judá y a todos los habitantes de Jerusalén: ¿No van a aprender esta lección y hacer caso de mis palabras?”, dice el SEÑOR.


Pero no me escucharon ni prestaron atención, sino que continuaron ofreciendo incienso a otros dioses.


Mi pueblo espera mi regreso. Ellos llamarán a Dios, pero él no responderá.


La castigaré por haber quemado incienso para adorar a los dioses falsos. Ella se adornaba con anillos y joyas para ir tras sus amantes, y se olvidó de mí. Esto lo dice el SEÑOR.


Ofrecen sacrificios en la cima de las montes y queman incienso en las colinas bajo los árboles de roble, álamo y olmo, porque les agrada la sombra que dan. Bajo la sombra, sus hijas se acuestan como prostitutas y sus nueras cometen adulterio.


Efraín se unió a sus ídolos, así que hay que dejarlo solo.


No sean como sus antepasados, a quienes los profetas de entonces dieron el mensaje del SEÑOR Todopoderoso de que se alejaran de la mala vida que llevaban y dejaran de hacer el mal. Sin embargo, ellos no me escucharon ni me prestaron atención, dice el SEÑOR.


Pero ellos no quisieron prestar atención, dieron la espalda y se negaron a escuchar.


»¡Jerusalén, Jerusalén, la que mata a los profetas y apedrea a los mensajeros que Dios le envía! ¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, así como la gallina junta a sus pollitos bajo sus alas, pero ustedes no quisieron!


La gente del mundo será juzgada porque con sus malas acciones no quiso la luz que vino al mundo, sino que prefirió la oscuridad.


»¡Ustedes son muy tercos! Son como los paganos en su forma de pensar y de entender. Siempre se rebelan contra el Espíritu Santo, igual que sus antepasados.


Nuevamente los israelitas hicieron lo que no le agradaba al SEÑOR. Empezaron a adorar a los dioses Baal y Astarté. Además adoraron a los dioses de la gente de Siria, de Sidón, de Moab, de Amón y de los filisteos. El pueblo de Israel se alejó del SEÑOR y dejó de servirlo.


Abandonaron al SEÑOR para creer en Baal y Astarté.


Los israelitas hicieron lo que no le agradaba al SEÑOR. Se olvidaron del SEÑOR su Dios y sirvieron a los dioses falsos Baal y Astarté.


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