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Miqueas 4:4 - Biblia Palabra de Dios para Todos

4 Cada cual se sentará bajo su vid y su higuera, y no habrá quien los atemorice. Porque así lo ha dicho el SEÑOR Todopoderoso.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

4 Y se sentará cada uno debajo de su vid y debajo de su higuera, y no habrá quien los amedrente; porque la boca de Jehová de los ejércitos lo ha hablado.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

4 Todos vivirán en paz y prosperidad; disfrutarán de sus propias vides e higueras porque no habrá nada que temer. ¡El Señor de los Ejércitos Celestiales ha hecho esta promesa!

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Biblia Católica (Latinoamericana)

4 Cada uno podrá permanecer sentado bajo su parrón o su higuera sin que nadie lo moleste; pues así lo dice el Señor.

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La Biblia Textual 3a Edicion

4 Sino que cada uno se sentará debajo de su vid y debajo de su higuera, Y nadie los amedrentará, Porque la boca de YHVH Sebaot lo ha dicho.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

4 Cada cual se sentará bajo su parra y bajo su higuera, sin que nadie le moleste. ¡Así lo ha dicho Yahveh Sebaot!

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

4 Y cada uno se sentará debajo de su vid y debajo de su higuera, y no habrá quien los amedrente; porque la boca de Jehová de los ejércitos lo ha hablado.

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Miqueas 4:4
25 Referencias Cruzadas  

Durante todo el tiempo de su reinado, Judá e Israel, desde Dan hasta Berseba, gozaron de paz y seguridad. Cada cual se sentaba bajo su propia higuera y su propia vid.


»A mi papá David, el SEÑOR le prometió que el hijo que fuera rey después de él construiría un templo en su honor. Así que ahora estoy planeando construir ese templo en honor al SEÑOR mi Dios.


Nadie perturbará tu sueño. Muchos vendrán a pedirte ayuda.


Que haya paz y justicia en los montes y colinas para todo el pueblo.


No tendrás miedo de los desastres repentinos ni de la ruina que les sobreviene a los perversos,


pero si se resisten y se rebelan contra mí, morirán a manos de sus enemigos». Eso es lo que yo, el SEÑOR, he dicho con mi propia boca.


Las ciudades de alrededor serán abandonadas para siempre, convertidas en potreros para el rebaño, que se echará allí sin que nadie lo moleste.


El SEÑOR Todopoderoso dice: «Ese día el clavo que estaba bien clavado se aflojará. Se caerá, y todo lo que pendía de él se romperá». El SEÑOR lo ha decidido así.


SEÑOR, cuando tu pueblo estaba angustiado, acudió a ti en busca de ayuda. Derramó lágrimas en angustiada oración cuando los castigaste.


La justicia traerá para siempre paz y seguridad.


»No oigan a Ezequías, porque esto es lo que dice el rey de Asiria: “Hagan un tratado de paz conmigo y ríndanse, y permitiré que cada uno de ustedes se alimente de su propia vid y de su propia higuera, y que beba de su propio pozo.


Luego se revelará la gloria del SEÑOR y todos los seres humanos juntos la verán. Es porque el SEÑOR mismo lo ha decidido».


La justicia salvadora te restaurará. Estarás a salvo de la opresión y ya no tendrás nada que temer porque el terror se mantendrá lejos de ti.


Si así obedeces, entonces encontrarás alegría en el SEÑOR y yo haré que cabalgues sobre las cumbres de la tierra. Haré que disfrutes del país que le di a tu antepasado Jacob». El SEÑOR lo ha decidido así.


Yo nombraré pastores para mis ovejas, que las cuidarán para que ya no tengan miedo ni se espanten ni se pierda ninguna de ellas. Es la decisión del SEÑOR.


»No sientas miedo, Jacob, siervo mío, dice el SEÑOR, y no tiembles, Israel. Yo te voy a rescatar de ese país lejano y voy a rescatar a tus hijos de la tierra donde están desterrados. Jacob regresará y estará en paz y seguro; nadie lo hará temblar.


Entonces haré un pacto de paz contigo. Haré desaparecer del país a las fieras para que descanses segura en el desierto y duermas en paz en el bosque.


Ya no serán presa de las naciones y los animales salvajes no se las comerán. Vivirán seguras y nadie las espantará.


Dirás: “Atacaré a un país lleno de pueblos sin protección, lugares tranquilos donde el pueblo vive seguro, sin muros ni cerrojos.


Y cuando regresen a la seguridad de su tierra, donde no hay nadie a quien temerle, entonces se olvidarán de su vergüenza y ya no se rebelarán contra mí.


Les daré paz en su país, de tal manera que se acostarán en paz sin que nadie los atemorice. Yo quitaré los animales peligrosos de su tierra y no entrarán ejércitos en su país.


Por eso pondrá a esas naciones en manos de sus enemigos hasta que dé a luz la mujer que está esperando un hijo. Entonces, el resto de sus hermanos regresará al pueblo de Israel.


Los sobrevivientes del pueblo de Israel no harán el mal ni dirán falsedades ni mentirán. Ellos serán como ovejas que pastan y se acuestan tranquilas sin miedo a ser atacadas».


»Ese día cada uno de ustedes invitará a su vecino a que se siente debajo de su viña y de su higuera. Lo dice el SEÑOR Todopoderoso».


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