Levítico 14:14 - Biblia Palabra de Dios para Todos14 »El sacerdote tomará parte de la sangre del sacrificio ofrecido por concepto de multa y la pondrá en la oreja derecha, en el pulgar de la mano derecha y en el dedo gordo del pie derecho de la persona que se va a purificar. Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 196014 Y el sacerdote tomará de la sangre de la víctima por la culpa, y la pondrá el sacerdote sobre el lóbulo de la oreja derecha del que se purifica, sobre el pulgar de su mano derecha y sobre el pulgar de su pie derecho. Ver CapítuloBiblia Nueva Traducción Viviente14 Luego el sacerdote tomará un poco de la sangre de la ofrenda por la culpa y la untará en el lóbulo de la oreja derecha, en el pulgar de la mano derecha y en el dedo gordo del pie derecho de la persona que está siendo purificada. Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)14 Después el sacerdote tomará sangre de la víctima de reparación y mojará el lóbulo de la oreja derecha del que se está purificando, el pulgar de su mano derecha y el de su pie derecho. Ver CapítuloLa Biblia Textual 3a Edicion14 El sacerdote tomará de la sangre de la ofrenda por la culpa, y untará el lóbulo de la oreja derecha del que ha sido purificado, y el pulgar de su mano derecha, y el pulgar de su pie derecho. Ver CapítuloBiblia Serafín de Ausejo 197514 El sacerdote tomará sangre de la víctima del sacrificio de reparación y untará en ella el lóbulo de la oreja derecha del hombre que se purifica, el pulgar de la mano derecha y el dedo gordo del pie derecho. Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)14 Y el sacerdote tomará de la sangre de la ofrenda por la transgresión, y la pondrá el sacerdote sobre la ternilla de la oreja derecha del que ha de ser purificado, y sobre el pulgar de su mano derecha, y sobre el pulgar de su pie derecho. Ver Capítulo |
Expliqué esto con el ejemplo de la esclavitud porque debido a la debilidad humana a ustedes les es difícil entender. Pero así como antes ustedes entregaron su cuerpo al servicio de la corrupción y la de desobediencia, y eso los llevaba a desobedecer aun más; ahora deben entregar su cuerpo al servicio de la justicia y vivir solo para Dios.