Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Jeremías 51:1 - Biblia Palabra de Dios para Todos

1 El SEÑOR dice: «Levantaré un viento destructor contra Babilonia y los habitantes de Leb Camay.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

1 Así ha dicho Jehová: He aquí que yo levanto un viento destruidor contra Babilonia, y contra sus moradores que se levantan contra mí.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

1 Esto dice el Señor: «Incitaré a un destructor contra Babilonia y contra la gente de Babilonia.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

1 Así habla Yavé: Voy a levantar contra los habitantes de Babilonia un viento impetuoso.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

1 Así dice YHVH: He aquí Yo levanto contra Babilonia y contra los moradores de Leb-Qamay° Un viento destructor.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

1 Así dice Yahveh: 'Mirad que yo suscito contra Babilonia y contra los habitantes de Leb Camay un viento destructor.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

1 Así dice Jehová: He aquí que yo levanto un viento destructor contra Babilonia, y contra sus moradores que se levantan contra mí.

Ver Capítulo Copiar




Jeremías 51:1
23 Referencias Cruzadas  

Mira, yo mismo voy a colocar un espíritu en él. Oirá un informe y se volverá a su país. Allí mismo, en su propio país, haré que lo hieran a espada y muera”.


Babilonia, tú también serás destruida. Afortunado el que te dé el castigo que mereces; recibirás el mismo sufrimiento que le causaste a Jerusalén.


Por tanto, haré que los cielos se estremezcan y la tierra sea removida de su lugar por causa de la ira del SEÑOR Todopoderoso en el día de su ardiente enojo.


Subiré bien arriba, por encima de las nubes más altas y seré como el Altísimo».


Profecía contra el gran pántano en el desierto: Como torbellinos que pasan por el Néguev, algo está llegando del desierto, de la tierra terrible.


»Baja y siéntate en el polvo, virgen, hija de Babilonia. Siéntate en el piso, ya no tienes el trono, hija de los caldeos. Ya no te llamarán tierna y delicada.


Aquí viene furiosa la tormenta del SEÑOR; un tornado se agita sobre la cabeza de los malvados.


Desataré contra Elam los cuatro vientos desde los cuatro puntos cardinales. Los dispersaré por los cuatro vientos y no habrá país a donde no lleguen sus desterrados.


»Lanza tu ataque contra la tierra de Meratayin y los habitantes de Pecod. Mátalos a espada, acaba con ellos, dice el SEÑOR. Cumple fielmente mis órdenes.


Te tendí una trampa, Babilonia, y ni cuenta te diste. Te hallaron y te conquistaron porque te opusiste al SEÑOR.


»Llamen a los arqueros en contra de Babilonia, a todos los que usan el arco. Acampen alrededor de ella y no dejen escapar a nadie. Páguenle conforme a sus obras, trátenla como ella trató a los demás. Porque fue arrogante con el SEÑOR, el Santo de Israel.


El SEÑOR Todopoderoso dice: «Tanto el pueblo de Israel como el de Judá están oprimidos; sus enemigos los tienen prisioneros y no los dejan en libertad.


Porque yo voy a levantar contra Babilonia una alianza de naciones poderosas del norte. Se alistarán contra ella y desde allí la conquistarán. Sus flechas serán como diestros guerreros, que no vuelven con las manos vacías.


Aunque Babilonia suba hasta los cielos para fortificar muy en alto sus defensas, hasta allí yo le enviaré destructores, dice el SEÑOR.


Jeremías había escrito en un rollo todo el sufrimiento que caería sobre Babilonia, o sea todo lo que tenía que ver con ella


Pero en ira fue desenraizada y arrojada al suelo. Luego el caluroso viento del oriente marchitó sus frutos haciéndolos caer del árbol y secándolos. Y las ramas fuertes fueron destruidas en el fuego.


Efraín es el más rico entre todos sus hermanos, pero vendrá un viento del oriente. El aliento del SEÑOR soplará desde el desierto. Los manantiales y fuentes de Efraín se secarán. El viento se llevará sus tesoros y objetos preciosos.


Si se toca la trompeta en una ciudad, ¿no es para alertar a la gente? Si ocurre un desastre en la ciudad, ¿no es porque el SEÑOR lo ha mandado?


El SEÑOR Todopoderoso me envió para que castigara a las naciones que robaron tus pertenencias. Me envió para traerte la gloria. Él dice: «Los que te hacen daño están lastimando lo que más quiero.


Saulo cayó al suelo y escuchó una voz que le decía: —Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos