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Jeremías 33:22 - Biblia Palabra de Dios para Todos

22 Al igual que no se pueden contar las estrellas del cielo o la arena del mar, yo multiplicaré a los hijos de mi siervo David y de los levitas que me sirven”».

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

22 Como no puede ser contado el ejército del cielo, ni la arena del mar se puede medir, así multiplicaré la descendencia de David mi siervo, y los levitas que me sirven.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

22 Y así como no se pueden contar las estrellas de los cielos ni se puede medir la arena a la orilla del mar, así multiplicaré los descendientes de mi siervo David y de los levitas que ministran ante mí».

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Biblia Católica (Latinoamericana)

22 Multiplicaré la descendencia de David, mi servidor, y de los levitas, para que continúen en mi servicio, como el ejército de los cielos que no se puede contar, o como la arena del mar que no se puede calcular.

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La Biblia Textual 3a Edicion

22 Como no puede ser contado el ejército de los cielos, ni se puede medir la arena del mar, así multiplicaré la descendencia de mi siervo David y los levitas que me sirven.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

22 Del mismo modo que no puede contarse el ejército del cielo ni calcularse la arena del mar, así multiplicaré la descendencia de mi siervo David y la de los levitas que me sirven'.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

22 Como no puede ser contado el ejército del cielo, ni la arena del mar se puede medir, así multiplicaré la simiente de David mi siervo, y los levitas que a mí ministran.

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Jeremías 33:22
23 Referencias Cruzadas  

Tendrás tantos descendientes como polvo tiene la tierra, así que si alguien puede contar el polvo de la tierra, tus descendientes también se podrán contar.


Luego Dios llevó a Abram afuera y le dijo: —Mira bien el cielo, hay muchas estrellas, pero no las puedes contar ahora. Y siguió diciendo: —Pues bien, así ocurrirá con tus descendientes.


te daré mi bendición y multiplicaré tu descendencia. Tendrás tantos descendientes como estrellas hay en el cielo y arena a la orilla del mar. Ellos se apoderarán de las ciudades de sus enemigos.


Tendrás más descendientes que partículas de polvo hay sobre la tierra. Se esparcirán por el norte, el sur, el oriente y el occidente, y todas las familias del mundo serán bendecidas por medio de ti y de tu descendencia.


Los hijos de ellos servirán al Señor, y los que todavía no han nacido recibirán las noticias.


Su dinastía siempre existirá y mientras haya cielo, su reino permanecerá.


Si me hubieras obedecido, habrías tenido tantos hijos como hay granos de arena. Su nombre no habría sido borrado; su nombre no se quitaría de mi presencia».


A algunos de ellos los haré sacerdotes y levitas». El SEÑOR lo ha decidido así.


Ellos entonarán canciones de agradecimiento y darán gritos de alegría. Yo los multiplicaré y no serán pocos. Los haré importantes, nada insignificantes.


Este es el mensaje del SEÑOR: «Si alguien pudiera medir los cielos y explorar las bases de la tierra, entonces yo también rechazaría a toda la descendencia de Israel por todo lo que ha hecho.


ni faltarán nunca descendientes de los sacerdotes levitas que ofrezcan delante de mí sacrificios que deben quemarse completamente, que quemen ofrendas de cereal y que presenten sacrificios cada día”».


Vino mensaje del SEÑOR a Jeremías y le dijo:


Así que profeticé como se me ordenó. El espíritu llegó a ellos y empezaron a vivir. Luego todos se levantaron. Eran una multitud de soldados.


»Los sacerdotes levitas, es decir, los descendientes de Sadoc que permanecieron sirviendo en mi santuario aun cuando el pueblo de Israel se alejó de mí, se acercarán a mí para servirme. Se presentarán ante mí para ofrecerme la grasa y la sangre de los sacrificios. Este es un decreto del Señor DIOS.


»En el futuro los israelitas serán como la arena del mar que nadie puede medir ni contar. Y en el lugar donde se les dijo: “Ustedes ya no son mi pueblo”, se les dirá: “Ustedes son hijos del Dios vivo”.


Los salvaré y los llamaré para que se reúnan. Serán un país lleno de habitantes como lo fueron en el pasado.


Pero el SEÑOR será un escudo para los habitantes de Jerusalén. Hasta el más débil se volverá tan fuerte como David. Los de la familia de David serán como dioses, como el ángel del SEÑOR que guía al pueblo.


y le dijo: —Corre y dile esto al joven que va a medir a Jerusalén: “Jerusalén no tendrá murallas porque tendrá muchos habitantes y muchos animales.


Este hombre estaba ya muy viejo, casi en sus últimos días, pero tuvo tantos descendientes que no se pueden contar, tan numerosos como las estrellas del cielo y como los granos de arena de la playa.


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