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Jeremías 33:16 - Biblia Palabra de Dios para Todos

16 En esos días Judá estará a salvo y Jerusalén vivirá con seguridad. El nombre del retoño será: ‘El SEÑOR es nuestra justicia’”.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

16 En aquellos días Judá será salvo, y Jerusalén habitará segura, y se le llamará: Jehová, justicia nuestra.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

16 En ese día Judá será salvo, y Jerusalén vivirá segura. Y este será su nombre: “El Señor es nuestra justicia”.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

16 Entonces Judá estará a salvo, Jerusalén vivirá segura y llevará el nombre de 'Yavé es nuestra justicia'.

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La Biblia Textual 3a Edicion

16 En aquellos días Judá será salvo, y Jerusalem habitará segura, y será llamada: YHVH Sidkenu.°

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

16 En aquellos días se salvará Judá, y Jerusalén morará segura. Y éste es el nombre con que se la llamará: 'Yahveh, nuestra justicia'.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

16 En aquellos días Judá será salvo, y Jerusalén habitará segura, y este es el nombre con el cual la llamarán: Jehová, justicia nuestra.

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Jeremías 33:16
20 Referencias Cruzadas  

El SEÑOR salvó a Israel, su salvación es eterna. Ustedes nunca más serán avergonzados ni deshonrados.


»Pueblos todos en todo lugar, vengan a mí para ser salvos, porque yo soy Dios y no existe ningún otro.


»El SEÑOR dice: Viene el día en que le daré a David un retoño legítimo. Será un rey que reine con éxito y mantenga la justicia y el derecho en el país.


Durante su reinado, Judá será salva e Israel vivirá seguro. Lo llamarán con este nombre: “El SEÑOR es nuestro triunfo”.


»No sientas miedo, Jacob, siervo mío, dice el SEÑOR, y no tiembles, Israel. Yo te voy a rescatar de ese país lejano y voy a rescatar a tus hijos de la tierra donde están desterrados. Jacob regresará y estará en paz y seguro; nadie lo hará temblar.


“Los voy a reunir y los traeré de todas las tierras a donde los arrojé debido a mi ira y mi gran furia. Los traeré de regreso a este lugar y haré que vivan seguros.


Los que lo encontraban, lo devoraban; sus enemigos decían: “No somos culpables, porque ellos pecaron contra el SEÑOR, su lugar de descanso; contra el SEÑOR, la esperanza de sus antepasados”.


Allí vivirán seguros, construirán sus casas y plantarán viñedos en paz. Esto sucederá cuando asigne jueces sobre todos aquellos que los trataron tan mal. Entonces Israel aprenderá que yo soy el SEÑOR su Dios».


Después de mucho tiempo, darás cuentas del mal que has hecho. En el momento indicado, irás a la tierra que la espada recobró, a las montañas de Israel que han estado en ruina continuamente. Irás a la tierra del pueblo que fue reunido de entre muchas naciones, que ha sido sacado de las demás naciones y para ese tiempo estará viviendo seguro en su propia tierra.


El perímetro de la ciudad es de 9000 metros. »Desde entonces, el nombre de la ciudad será: “Aquí habita el SEÑOR”».


»Señor, tú eres bondadoso y justo con nosotros. Tú nos sacaste de nuestra tierra debido a nuestros pecados. Lo que tú hiciste es justo y la culpa es nuestra. Están avergonzados los hombres de Judá y los habitantes de Jerusalén. Todos los israelitas sienten vergüenza, no importa el país donde estén desterrados, lejos o cerca, por las faltas que cometieron contra ti.


Y así todo Israel se salvará. Como dicen las Escrituras: «Un libertador vendrá de Sion, y quitará todo el mal de la familia de Jacob.


Por medio de él, ustedes pertenecen a Jesucristo, quien se ha convertido en la sabiduría de Dios para nosotros. Por medio de Cristo, Dios nos aprueba, nos santifica y nos libra del pecado.


Aunque Cristo no tenía ningún pecado, Dios lo hizo cargar con los nuestros para que por medio de él fuéramos la evidencia de que Dios está dispuesto a dar su aprobación a los seres humanos.


Moisés dijo esto en cuanto a Benjamín: «El amado del SEÑOR vivirá en seguridad, cerca de él; lo protege todo el tiempo y vivirá entre sus fronteras».


Así que vive seguro, Israel, vive en paz, Jacob, en una tierra de grano y vino, donde sus cielos mandan lluvias.


En él soy aprobado por Dios. No es que yo mismo me doy aprobación por lo que dice la ley, sino que Dios me aprueba por la fidelidad de Cristo. La aprobación viene de Dios por la fe.


Un cordial saludo de Simón Pedro, siervo y apóstol de Jesucristo, a todos los que comparten una fe tan preciosa como la nuestra porque nuestro Dios y Salvador Jesucristo es justo.


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