Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Habacuc 2:3 - Biblia Palabra de Dios para Todos

3 Esta visión es testimonio de que hay un día y una hora señalados. Aunque parezca que demora en llegar, espéralo; porque es seguro que llegará y no tardará.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

3 Aunque la visión tardará aún por un tiempo, mas se apresura hacia el fin, y no mentirá; aunque tardare, espéralo, porque sin duda vendrá, no tardará.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

3 Esta visión es para un tiempo futuro. Describe el fin, y este se cumplirá. Aunque parezca que se demora en llegar, espera con paciencia, porque sin lugar a dudas sucederá. No se tardará.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

3 Esta visión espera su debido tiempo, pero se cumplirá al fin y no fallará; si se demora en llegar, espérala, pues vendrá ciertamente y sin retraso.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

3 Porque es aún visión para el tiempo señalado: ella hablará al fin y no será frustrada. Aunque tarde, aguárdala, porque sin duda vendrá, y no se retrasará.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

3 Porque es una visión para un tiempo fijado, se acerca a su fin y no defraudará. Si tarda, espérala, pues vendrá sin falta y no fallará.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

3 Aunque la visión tardará aún por un tiempo, mas al fin hablará, y no mentirá; aunque se tardare, espéralo, que sin duda vendrá; no tardará.

Ver Capítulo Copiar




Habacuc 2:3
33 Referencias Cruzadas  

Mientras Eliseo estaba con los ancianos, llegó el mensajero con este mensaje: —Los problemas que tenemos vienen del SEÑOR. ¿Qué más puedo esperar del SEÑOR?


Tú te levantarás y le darás consuelo a Sion, ya es tiempo de que tengas compasión de ella.


Mientras aguardan, confíen en el SEÑOR. Sean fuertes y valientes, y esperen que el SEÑOR les ayudará.


Entonces, el mismo día en que se cumplieron los 430 años, las tropas del SEÑOR salieron de Egipto.


Por lo tanto, el SEÑOR espera para apiadarse de ustedes. Se levanta para mostrarles compasión. Porque el SEÑOR es un Dios de justicia, afortunados todos los que esperan en él.


y dile: “Ten cuidado y no pierdas la calma. No tengas miedo ni te desanimes por causa de esos dos leños humeantes. No temas la furia de Rezín el sirio ni tampoco al hijo de Remalías.


Yo esperaré en el SEÑOR, que está escondiendo su rostro del pueblo de Jacob. Tengo puestas mis esperanzas en él.


Y todas las naciones les servirán a él, a su hijo y a su nieto hasta que también a él y a su tierra les llegue el día en que sean sometidos por muchas naciones y grandes reyes.


Porque yo, el SEÑOR, hablaré, y lo que diga se cumplirá. No se retrasará más. Porque daré la orden en vida de ustedes, pueblo rebelde, y haré que se cumpla”. Es la decisión del Señor DIOS».


»En ese momento, enviaré mensajeros en barcos para que lleven las malas noticias que atemorizarán a la confiada Etiopía. Entonces la angustia se apoderará de ellos en el día del juicio contra Egipto, porque ese día está cerca.


Vine para ayudarte a comprender lo que le va a pasar a tu pueblo en los últimos días. Pues esa visión que tuviste es sobre el futuro».


Esos dos reyes harán todo lo posible por destruirse. Se sentarán juntos a la mesa y hablarán solo mentiras, pero nada de eso les funcionará porque Dios ya tiene programado el fin de cada uno.


Algunos de los sabios vacilarán, pero con la persecución quedarán purificados, perfeccionados y sin pecado hasta el momento final que ya está determinado.


Entonces se me acercó, y yo, muy asustado, caí al suelo. Sin embargo, él me dijo: «Hombre, entiende que esta visión muestra cosas del futuro».


Entonces dijo: «Ahora te voy a explicar lo que has visto. Te diré lo que va a pasar al final del tiempo de ira, en el tiempo establecido para el fin.


Dios les ha dado a tu pueblo y a la ciudad santa un plazo de 70 semanas. Durante ese tiempo hay que dejar la maldad y el pecado. Hay que buscar la purificación por los errores cometidos. Deben promover una justicia que dure por siempre. Así la visión profética será confirmada y será consagrado el lugar santísimo.


Pero yo estaré alerta, esperando al SEÑOR. Pacientemente esperaré en Dios mi Salvador; él me escuchará.


»Por eso, espérenme, dice el SEÑOR. Esperen el día en que me levante para darles su castigo. He decidido reunir a las naciones y reinos, para castigarlos a ustedes y mostrarles lo mal que me siento; para mostrarles toda mi ira. Sí, el fuego de mi ira quemará la tierra entera.


Dios no es un ser humano para que mienta o cambie de opinión. ¿Acaso él no hace lo que dice, o no cumple lo que promete?


Había un hombre en Jerusalén que se llamaba Simeón. Dedicaba su vida a Dios y hacía su voluntad. Vivía esperando el tiempo en que Dios le trajera consuelo a Israel. El Espíritu Santo estaba con él y le había dado a conocer


Jesús les contestó: —El Padre es el único que tiene la autoridad de decidir las horas o las fechas. A ustedes no les corresponde saberlo.


De un solo hombre Dios creó todos los distintos seres humanos para que habitaran en todo el mundo y determinó cuándo y dónde debían vivir.


Porque mientras todavía es niño está bajo el cuidado de sus guardianes y siervos hasta que sea mayor de edad, cuando es hombre libre.


Lo que en realidad quieren los falsos maestros es quitarles su dinero y explotarlos con engaños. Pero Dios les tiene preparada la condena desde hace tiempo, y no podrán escapar del que los destruirá.


No es que el Señor se tarde en cumplir lo que prometió como piensa la gente. Lo que pasa es que Dios es paciente porque no quiere que nadie sea destruido sino que todos cambien su vida y dejen de pecar.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos