Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Habacuc 1:5 - Biblia Palabra de Dios para Todos

5 «Observen las naciones y asómbrense; admírense. Sucederá en estos días algo que ustedes no podrán creer aunque hubiera quien se lo contara.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

5 Mirad entre las naciones, y ved, y asombraos; porque haré una obra en vuestros días, que aun cuando se os contare, no la creeréis.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

5 El Señor respondió: «Observen las naciones; ¡mírenlas y asómbrense! Pues estoy haciendo algo en sus propios días, algo que no creerían aun si alguien les dijera.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

5 Miren, traidores y contemplen, asómbrense y quédense alelados, porque voy a realizar en su época algo que no creerían si se lo hubieran contado.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

5 Mirad a las naciones, contemplad y asombraos, porque Yo haré una obra en vuestros días, que aun cuando se os cuente, no la creeríais.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

5 Mirad a las naciones y observad, asombraos y pasmaos, porque yo haré en vuestros días una cosa que no la creeríais si os la contaran.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

5 Mirad en las naciones, y ved, y maravillaos y asombraos; porque haré una obra en vuestros días, que aun cuando se os contare, no la creeréis.

Ver Capítulo Copiar




Habacuc 1:5
15 Referencias Cruzadas  

Por eso, fíjense, nuevamente haré con este pueblo cosas sorprendentes, prodigiosas e increíbles. La sabiduría del sabio se acabará y se ocultará la inteligencia del entendido».


Sigan haciéndose los tontos y asombrándose, háganse los ciegos y no vean. Embriáguense, pero no con vino. Tambaléense, pero no por la bebida.


Ellos dijeron: «Vengan y hagamos planes en contra de Jeremías, porque no faltarán sacerdotes que continúen enseñando la ley, sabios que seguirán dando consejos y profetas que continuarán anunciando los mensajes del SEÑOR. Hablemos mal de él y no les prestemos atención a sus mensajes».


Los reyes de la tierra no lo creyeron. Tampoco lo creyó ningún habitante de la tierra. No podían creer que un enemigo pudiera cruzar los portales de Jerusalén.


Tú nos advertiste que nosotros y nuestros líderes tendríamos un castigo. Y así fue. Jerusalén fue destruida y todo el pueblo sufrió mucho. Ningún otro pueblo sobre la tierra ha sufrido tanto como el de Jerusalén.


SEÑOR, he escuchado acerca de ti; siento un temor reverencial por todo lo que has hecho, SEÑOR. Reaviva tus hechos; como hiciste en el pasado, dalos a conocer. Aunque estés lleno de ira, recuerda tu misericordia.


El SEÑOR dice: «Destruiré todo lo que hay sobre la faz de la tierra.


El SEÑOR los dispersará entre las naciones y solo unos pocos sobrevivirán entre los pueblos a donde el SEÑOR los expulsará.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos