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Gálatas 4:4 - Biblia Palabra de Dios para Todos

4 Pero cuando llegó el momento oportuno, Dios nos mandó a su hijo, que nació de una mujer y vivió bajo la ley.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

4 Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley,

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Biblia Nueva Traducción Viviente

4 Sin embargo, cuando se cumplió el tiempo establecido, Dios envió a su Hijo, nacido de una mujer y sujeto a la ley.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

4 Pero, cuando llegó la plenitud de los tiempos, Dios envió a su Hijo, que nació de mujer y fue sometido a la Ley,

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La Biblia Textual 3a Edicion

4 Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la ley,

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

4 Pero cuando vino la plenitud de los tiempos, envió Dios a su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la ley,

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

4 Mas venido el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, hecho de mujer, hecho bajo la ley,

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Gálatas 4:4
44 Referencias Cruzadas  

Haré que tú y la mujer sean enemigas y que tu descendencia sea enemiga de la de ella. La descendencia de ella buscará aplastarte la cabeza mientras tú le tratarás de picar en el talón.


Nadie le va a quitar el poder a Judá, ni el cetro que tiene entre los pies, hasta que llegue el verdadero rey y todas las naciones lo obedezcan.


Vengan a mí, oigan esto: Yo no he hablado en secreto. Cuando todo esto sucedía, yo estaba ahí. El Señor DIOS me envía ahora con su Espíritu».


Por tanto, el Señor les dará una señal: »Miren, la joven quedará embarazada y dará a luz un hijo, al que llamará Emanuel.


¿Cuánto tiempo más seguirás alejándote de mí? El SEÑOR creará algo nuevo en la tierra: la mujer marchará alrededor del hombre».


»Esto dice el SEÑOR Todopoderoso: »“Aquí hay un hombre llamado el Retoño; él crecerá y construirá el templo del SEÑOR.


El SEÑOR Todopoderoso dice: «Miren, yo envío a mi mensajero para que me prepare el camino. El Señor al que ustedes buscan vendrá de repente al templo, ya viene aquel a quien ustedes tanto desean, el mensajero del pacto».


Hay que ofrecer también para purificarse ustedes, un chivo como sacrificio por el pecado.


«La virgen quedará embarazada y tendrá un hijo que será llamado Emanuel» (que significa «Dios con nosotros»).


Jesús le contestó: —No me lo impidas ahora. Debemos realizar el plan de Dios de traer justicia al mundo entero. Entonces Juan estuvo de acuerdo.


»No piensen que he venido para acabar con la ley de Moisés o la enseñanza de los profetas. No he venido para acabar con ellas, sino para darles completo significado.


Él decía: «Ha llegado el momento, el reino de Dios ya está cerca. Cambien su manera de pensar y de vivir, crean en la buena noticia».


¡Escúchame! Quedarás embarazada y tendrás un hijo a quien le pondrás por nombre Jesús.


El ángel le contestó: —El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por eso al niño santo que va a nacer se le llamará Hijo de Dios.


Al nacer su hijo primogénito, lo envolvió en retazos de tela y lo acostó en un pesebre dentro de la casa, porque no había ningún lugar para ellos en el cuarto de huéspedes.


Entonces si David llama al Mesías “Señor”, ¿cómo puede él ser su hijo?


La Palabra se hizo hombre y vivió entre nosotros, lleno de generoso amor y verdad. Vimos su esplendor, ese esplendor que pertenece al Hijo único del Padre.


¿por qué al que el Padre eligió y envió al mundo le dicen ustedes que ofende a Dios porque dije: “Soy el Hijo de Dios”?


»Dios amó tanto al mundo que dio a su Hijo único para que todo el que crea en él no se pierda, sino que tenga vida eterna.


Porque no bajé del cielo para hacer lo que yo quiero, sino lo que quiere Dios, quien me envió.


Jesús les dijo: —Si Dios fuera su padre, me amarían porque yo vengo de Dios y ahora estoy aquí. No vine por mi cuenta, él me envió.


Jesús les contestó: —El Padre es el único que tiene la autoridad de decidir las horas o las fechas. A ustedes no les corresponde saberlo.


Las buenas noticias anuncian la venida del Hijo, nuestro Señor Jesucristo. Como ser humano, nació de la familia de David.


Puedo decirles que Cristo se convirtió en siervo de los judíos para demostrar que lo que Dios dice es verdad. Cristo lo hizo para confirmar la promesa de Dios a los antepasados de los judíos.


Cristo murió por nosotros en el momento preciso: cuando éramos incapaces de salvarnos, siendo enemigos de Dios.


Lo que la ley no podía hacer porque no pudo contra la naturaleza humana, Dios lo hizo al enviar a su Hijo, quien vivió con la misma vida con la que todo ser humano peca. Lo envió como una ofrenda para derrotar el pecado y así Dios se valió de esa vida humana para condenar el pecado.


Sus antepasados son los patriarcas. De ellos desciende físicamente el Mesías, quien es Dios sobre todos, bendito para siempre. Así sea.


El plan de Dios, que se cumplirá a su debido tiempo, es poner bajo el mando de Cristo todo lo que hay en el cielo y en la tierra.


Teníamos una deuda porque no cumplimos las leyes de Dios. La cuenta de cobro tenía todos los cargos contra nosotros, pero Dios nos perdonó la deuda y clavó la cuenta en la cruz.


quien dio su propia vida para pagar por la libertad de todos. Jesús llegó en el momento oportuno y dio testimonio del deseo de Dios de salvar a todos.


En ella se basa nuestra vida dedicada a Dios. Sin lugar a dudas, qué grande es esa verdad que no se nos reveló sino hasta ahora: Cristo se dio a conocer en cuerpo humano, lo que enseñó fue comprobado por el Espíritu y luego él fue presentado a los ángeles. Fue anunciado a las naciones, gente de todo el mundo creyó en él, y nuevamente recibió el honor que antes tenía.


Los hijos de una familia son gente de carne y hueso, por eso Jesús se hizo de carne y hueso igual que ellos. Solo así pudo morir y con su muerte derrotar al diablo, quien tenía el poder de la muerte.


Esas ofrendas y sacrificios tenían que ver solo con asuntos de comida, bebidas y ceremonias de purificación. Eran solo reglas que servían únicamente hasta que Dios estableciera un nuevo orden.


Nosotros vimos y damos testimonio de que el Padre envió a su Hijo para ser el Salvador del mundo.


Así es como reconocerán al Espíritu de Dios. Todo profeta que diga: «Yo creo que Jesús es el Mesías que vino al mundo y vino como ser humano», es de Dios.


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