Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Apocalipsis 4:5 - Biblia Palabra de Dios para Todos

5 Del trono salían rayos, ruidos y truenos. Ante él había siete antorchas de fuego que son los siete espíritus de Dios.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

5 Y del trono salían relámpagos y truenos y voces; y delante del trono ardían siete lámparas de fuego, las cuales son los siete espíritus de Dios.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

5 Del trono salían relámpagos y estruendo de truenos. Delante del trono había siete antorchas con llamas encendidas; esto es el Espíritu de Dios de siete aspectos.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

5 Del trono salen relámpagos, voces y truenos. Ante el trono arden siete antorchas, que son los siete espíritus de Dios.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

5 Del trono salen relámpagos, y voces, y truenos;° y delante del trono arden siete lámparas de fuego,° las cuales son los siete espíritus de Dios.°

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

5 Del trono salen relámpagos y voces y truenos. Ante el trono están ardiendo siete antorchas de fuego, que son los siete espíritus de Dios.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

5 Y del trono salían relámpagos y truenos y voces; y delante del trono ardían siete lámparas de fuego, las cuales son los siete Espíritus de Dios.

Ver Capítulo Copiar




Apocalipsis 4:5
24 Referencias Cruzadas  

Luego le dijo: —Yo soy el SEÑOR que te sacó de Ur de Babilonia para darte esta tierra como herencia.


los candelabros y las lámparas de oro puro para alumbrar delante del Lugar Santísimo, tal como estaba ordenado;


Desde tu templo, oh Dios, eres imponente. El Dios de Israel le da fuerza y poder a su pueblo. ¡Bendito sea Dios!


En la mañana del tercer día, una nube muy densa se colocó sobre el monte. Cayeron truenos y relámpagos y se escuchó el fuerte sonido de una trompeta. Todos los que estaban en el campamento temblaron.


Todos vieron los relámpagos, y escucharon los truenos y el sonido de la trompeta. Además vieron el monte cubierto de humo. Temblaban de miedo y se mantuvieron alejados.


Luego hazle siete lámparas y colócalas de tal forma que alumbren hacia el frente.


Bezalel construyó siete lámparas, con sus tenazas y platillos de oro puro.


Parecían carbones encendidos, como antorchas moviéndose entre ellos. El fuego resplandecía y despedía relámpagos.


Y el SEÑOR rugirá desde Sion; desde Jerusalén gritará con su voz de trueno y los cielos y la tierra temblarán. Pero el SEÑOR será un refugio para su pueblo y una fortaleza para los hijos de Israel.


Entonces me preguntó: —¿Qué ves? Yo respondí: —Veo un candelabro de oro macizo. Encima de él hay un recipiente para aceite del que salen siete boquillas que van hacia siete lámparas.


»En ese día, el reino de Dios será como diez vírgenes que tomaron sus lámparas de aceite y salieron al encuentro del novio.


Yo los bautizo con agua como demostración de que han cambiado su vida, pero el que viene después de mí es más poderoso que yo. Ni siquiera soy digno de ayudarle a quitarse las sandalias. Él los bautizará con el Espíritu Santo y con fuego.


Vieron algo parecido a llamas de fuego que se separaron y se colocaron sobre cada uno de los que estaban allí.


Cordial saludo de Juan Para las siete iglesias que están en Asia: Que todos ustedes gocen del generoso amor y la paz de parte del que es y era y viene; de parte de los siete espíritus que están ante su trono


Entonces gritó tan fuerte como un león que ruge, y luego se oyeron las voces de siete truenos.


Entonces se abrió el templo de Dios en el cielo y dentro de él se veía el cofre del pacto. Hubo rayos, ruidos, truenos, un terremoto y una gran tormenta.


»Escribe esto al ángel de la iglesia de Sardis: »Esto dice el que tiene los siete espíritus de Dios y las siete estrellas: »Yo sé todo lo que haces. Pareces estar vivo, pero en realidad estás muerto.


Luego vi a un Cordero frente al trono, con las cuatro criaturas y los ancianos a su alrededor. Parecía un Cordero sacrificado. Tenía siete cuernos y siete ojos que son los siete espíritus de Dios enviados por toda la tierra.


Luego, el ángel tomó el recipiente donde estaba el incienso, lo llenó con fuego del altar y lo arrojó sobre la tierra. Hubo truenos, ruidos, rayos y un terremoto.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos