Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





2 Reyes 4:26 - Biblia Palabra de Dios para Todos

26 ¡Corre a su encuentro! Pregúntale: ¿Qué te pasa? ¿Estás bien? ¿Está bien tu esposo? ¿Está bien el niño? Ella respondió al criado: —Todo está bien.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

26 Te ruego que vayas ahora corriendo a recibirla, y le digas: ¿Te va bien a ti? ¿Le va bien a tu marido, y a tu hijo? Y ella dijo: Bien.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

26 Corre a su encuentro y pregúntale: “¿Están todos bien, tú, tu esposo y tu hijo?”». «Sí —contestó ella—, todo está bien».

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

26 Corre a encontrarla y pregúntale: ¿Cómo estás? ¿Tu marido se porta bien? ¿Cómo está el niño?' Ella respondió: '¡Bien!'

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

26 Corre ahora a su encuentro, y dile: ¿Estás en paz? ¿Está en paz tu marido? ¿Está en paz el niño? Ella respondió: Shalom.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

26 Corre a su encuentro y pregúntale: '¿Estás bien? ¿Están bien tu marido y tu niño?''. Respondió ella: 'Sí; están bien'.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

26 Te ruego que vayas ahora corriendo a recibirla, y dile: ¿Te va bien a ti? ¿Le va bien a tu marido? ¿Le va bien a tu hijo? Y ella respondió: Bien.

Ver Capítulo Copiar




2 Reyes 4:26
16 Referencias Cruzadas  

Luego Jacob preguntó: —¿Cómo está él? Ellos respondieron: —Está bien. Mira, esa es su hija Raquel, la que viene con esas ovejas que son de él.


Entonces Israel le dijo a José: —Ve ahora y date cuenta si todo está bien allá con tus hermanos y los rebaños. Después vuelve y me cuentas. Así lo mandó desde el valle de Hebrón hasta Siquén.


José les preguntó cómo estaban y también preguntó: —¿Cómo está su papá, el anciano del cual me hablaron? ¿Todavía vive?


El rey preguntó: —¿Está bien el joven Absalón? Ajimaz contestó: —Cuando Joab me envió, vi mucho alboroto pero no supe qué pasaba.


El hombre le contestó: —¿Por qué vas a buscarlo hoy si no es Luna Nueva ni día de descanso? Ella dijo: —¡Adiós!


La mujer fue al monte Carmelo para buscar al hombre de Dios. Cuando el hombre de Dios vio que la sunamita se acercaba, Eliseo le dijo a su siervo Guiezi: —¡Mira, ahí está la sunamita!


Pero la sunamita subió hasta donde estaba el hombre de Dios. Se aferró a los pies de Eliseo, y Guiezi se acercó para quitarla. Pero el hombre de Dios le dijo a Guiezi: —¡Déjala en paz! Está desconsolada y el SEÑOR no me advirtió de nada, me ocultó esta noticia.


Guiezi le dijo: —Sí, todo está bien. Mi amo me mandó a decirle esto: “Mira, dos jóvenes del grupo de profetas de la región montañosa de Efraín han venido a verme. Por favor, dales 3000 monedas de plata y unas mudas de ropa”.


No pronunciaré ni una sola palabra; no diré nada. Tú harás lo que deba hacerse.


Luego Moisés le dijo a Aarón: «Esto es lo que el SEÑOR quiso decir cuando dijo: »“Los sacerdotes que se me acerquen tienen que respetarme; les mostraré mi santidad y así todo el pueblo me respetará”». Aarón se quedó callado.


y le dijo: —Corre y dile esto al joven que va a medir a Jerusalén: “Jerusalén no tendrá murallas porque tendrá muchos habitantes y muchos animales.


Pasado algún tiempo, Pablo le dijo a Bernabé: «Hemos anunciado el mensaje del Señor en muchos lugares, volvamos y visitemos a los hermanos para ver cómo les ha ido».


También llévales estos diez pedazos de queso para el comandante del batallón de los 1000 soldados donde están tus hermanos. Averigua cómo están tus hermanos y tráeme una prueba de que están bien.


Samuel le dijo todo a Elí sin ocultarle nada. Elí dijo: —Él es el SEÑOR, que haga lo que le parezca mejor.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos