2 Crónicas 24:7 - Biblia Palabra de Dios para Todos7 Es que la perversa Atalía y sus seguidores habían entrado al templo de Dios y habían quitado todos los artículos sagrados del templo del SEÑOR para usarlos en la adoración de Baal. Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 19607 Porque la impía Atalía y sus hijos habían destruido la casa de Dios, y además habían gastado en los ídolos todas las cosas consagradas de la casa de Jehová. Ver CapítuloBiblia Nueva Traducción Viviente7 A través de los años, los seguidores de la perversa Atalía habían forzado la entrada al templo de Dios y habían usado todos los objetos consagrados del templo del Señor para rendir culto a las imágenes de Baal. Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)7 Los partidos de la impía Atalía y sus hijos habían arruinado la Casa de Dios, llegando incluso a emplear para los baales todas las cosas consagradas de la Casa de Yavé. Ver CapítuloLa Biblia Textual 3a Edicion7 Porque los hijos de la impía Atalía habían deteriorado la Casa de Dios, y además habían usado para los baales todos los objetos consagrados de la Casa de YHVH. Ver CapítuloBiblia Serafín de Ausejo 19757 Porque la impía Atalía y sus hijos habían causado destrozos en el templo de Dios, e incluso habían dedicado a los baales todos los objetos sagrados del templo de Yahveh. Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)7 Porque la impía Atalía y sus hijos habían destruido la casa de Dios, y además habían gastado en los ídolos todas las cosas consagradas a la casa de Jehová. Ver Capítulo |
Joás les dijo a los sacerdotes: «Hay mucho dinero en el templo del SEÑOR. La gente ha dado ofrendas al templo, ha pagado el impuesto del templo cuando se les levantaba el censo y ha donado dinero al templo simplemente porque querían hacerlo. Tomen ustedes ese dinero que el pueblo ha contribuido como ofrenda santa para el templo del SEÑOR.
Todo lo contrario, se ha rebelado contra el Señor del cielo. Usted mandó traer las copas de oro y plata que son del templo y luego con sus invitados, sus esposas y sus concubinas las usó para beber vino celebrando a sus dioses. Esos son solo ídolos falsos de plata y oro, bronce y hierro, madera y piedra, que no pueden ver ni oír ni pensar. Pero usted no dio honra al Dios verdadero que tiene poder y controla su vida y todo lo que usted hace.