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1 Samuel 4:4 - Biblia Palabra de Dios para Todos

4 Así que la gente envió hombres a Siló para que trajeran el cofre del pacto del SEÑOR Todopoderoso. En la parte superior del cofre están los seres alados. Estos son como el trono en el que Dios se sienta. Los dos hijos de Elí, Ofni y Finés llegaron con el cofre.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

4 Y envió el pueblo a Silo, y trajeron de allá el arca del pacto de Jehová de los ejércitos, que moraba entre los querubines; y los dos hijos de Elí, Ofni y Finees, estaban allí con el arca del pacto de Dios.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

4 Así que enviaron hombres a Silo para que trajeran el arca del pacto del Señor de los Ejércitos Celestiales, quien está entronizado entre los querubines. Los hijos de Elí, Ofni y Finees, también estaban allí con el arca del pacto de Dios.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

4 El pueblo mandó entonces a buscar a Silo el arca de Yavé de los ejércitos, que se sienta sobre los querubines. Los dos hijos de Helí, Jofni y Finjas, la acompañaban.

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La Biblia Textual 3a Edicion

4 Y el pueblo envió a Silo, y trajeron de allí el Arca del Pacto de YHVH Sebaot, que habita entre los querubines; y estaban allí los dos hijos de Elí, Ofni y Finees, con el Arca del Pacto de Dios.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

4 Despachó, pues, el ejército emisarios a Siló y trajeron de allí el arca de la alianza de Yahveh Sebaot, que tiene su trono sobre los querubines. Acompañaban al arca de la alianza de Dios los dos hijos de Elí, Jofní y Pinjás.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

4 Y envió el pueblo a Silo, y trajeron de allá el arca del pacto de Jehová de los ejércitos, que estaba entre los querubines; y los dos hijos de Elí, Ofni y Finees, estaban allí con el arca del pacto de Dios.

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1 Samuel 4:4
18 Referencias Cruzadas  

Sadoc y los levitas que iban con él llevaban el cofre del pacto. Lo dejaron reposar un rato en el suelo para que Abiatar ofreciera sacrificios hasta que todo el pueblo saliera de Jerusalén.


y partió con todos ellos a Balá de Judá para llevar allá el cofre de Dios sobre el cual se invoca el nombre del SEÑOR Todopoderoso quien está sentado en su trono sobre los seres alados.


Después Ezequías oró ante el SEÑOR y dijo: «SEÑOR, Dios de Israel el que está sentado en su trono entre los seres alados, tú eres el único Dios de todas las naciones de la tierra.


Pastor de Israel, escúchame. Tú que guías al pueblo de José, tú que estás sentado en un trono entre los seres alados, ¡escúchanos! Aparece


ante Efraín, Benjamín y Manasés. Muestra tu poder, y ven a salvarnos.


El SEÑOR es el Rey, que todas las naciones tiemblen de miedo. Él tiene su trono sobre los seres alados del cielo, la tierra se mueve.


«SEÑOR Todopoderoso, Dios de Israel, el que está sentado en su trono entre seres alados, tú eres el único Dios de todas las naciones de la tierra. Tú creaste los cielos y la tierra.


Ahora pídanle a Dios que tenga compasión de ustedes, pero no los escuchará por culpa de ustedes, ya que ninguno hace lo que a él le agrada.


»Aarón y sus hijos terminarán de cubrir todo el equipo sagrado y todos los objetos sagrados. Una vez el campamento esté listo para moverse, entonces los coatitas podrán venir a cargar todo esto. Pero ellos no deberán tocar las cosas sagradas para que no mueran. Los coatitas cargarán las cosas de la carpa del encuentro.


»Cuando se movilice el campamento, Aarón y sus hijos deberán entrar a la carpa y quitar la cortina de la entrada. Luego cubrirán el cofre del pacto con ella,


Cuando Moisés entró a la carpa del encuentro para hablar con Dios, escuchó la voz de Dios que le hablaba desde encima de la tapa del cofre del pacto, en medio de los dos seres alados.


Cuando el niño tenía la edad suficiente para comer alimento sólido, Ana lo llevó al santuario del SEÑOR en Siló. También llevó un becerro de tres años, 20 kilos de harina y una botella de vino.


Uno de ellos se llamaba Ahías, hijo de Ajitob, quien era hermano de Icabod, hijo de Finés y nieto de Elí, sacerdote del SEÑOR en Siló. Ahora Ahías era el sacerdote y llevaba el efod. Esos hombres no sabían que Jonatán había salido


Elí era muy anciano. Con frecuencia oía sobre las cosas que sus hijos les hacían a los israelitas en Siló y también que sus hijos se acostaban con las mujeres que servían en la entrada de la carpa de reunión.


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