Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





1 Reyes 4:21 - Biblia Palabra de Dios para Todos

21 Salomón dominaba todos los reinos, desde el río Éufrates hasta la tierra de los filisteos y hasta el territorio de Egipto. Los reyes de estos países le llevaban tributo a Salomón y lo sirvieron toda su vida.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

21 Y Salomón señoreaba sobre todos los reinos desde el Éufrates hasta la tierra de los filisteos y el límite con Egipto; y traían presentes, y sirvieron a Salomón todos los días que vivió.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

21 El rey Salomón gobernaba todos los reinos desde el río Éufrates, en el norte, hasta la tierra de los filisteos y la frontera con Egipto, en el sur. Los pueblos conquistados le enviaban impuestos y le sirvieron durante toda su vida.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

21 cada uno hacía llegar la cebada y la paja para los caballos y las bestias de carga a los corrales donde estaban.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

21 °Y Salomón gobernaba sobre todos los reinos, desde el Río° hasta la tierra de los filisteos y el límite con Egipto. Y traían tributo, y sirvieron a Salomón todos los días de su vida.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

21 Y Salomón señoreaba sobre todos los reinos desde el río hasta la tierra de los filisteos y hasta el término de Egipto; y traían presentes, y sirvieron a Salomón todos los días de su vida.

Ver Capítulo Copiar




1 Reyes 4:21
22 Referencias Cruzadas  

Ese día el SEÑOR hizo un pacto con Abram y dijo: —Daré esta tierra a tus descendientes, desde el río de Egipto hasta el gran río Éufrates,


David también derrotó a los moabitas. Los obligó a tenderse en el suelo y los midió con una cuerda: mató a los que quedaban dentro de cada dos medidas de la cuerda, y a los que quedaban dentro de una medida les perdonó la vida. De esa manera, los moabitas se convirtieron en siervos de David y le pagaban tributo.


Luego David ocupó el reino arameo de Damasco. Los sirios pasaron a ser siervos de David y le pagaban tributo. El SEÑOR le daba la victoria a David dondequiera que iba.


—Tu papá nos impuso un yugo demasiado pesado de llevar. Ahora, danos un yugo más liviano que el que tu papá nos dio y nosotros te serviremos.


También te daré lo que no pediste: más riqueza que ningún otro rey jamás tendrá.


Esta era la cantidad de comida necesaria para Salomón y los que dependían de las provisiones del rey: 5000 kilos de harina fina, 10 000 kilos de harina común,


Salomón dominaba todos los países al occidente del río Éufrates, o sea todo el territorio y los reyes ubicados al occidente del río Éufrates, desde Tifsa hasta Gaza. Por todos lados hubo paz en su reino.


Salmanasar, rey de Asiria, vino e hizo la guerra contra Oseas y lo derrotó; debido a eso, Oseas tuvo que pagar tributo a Salmanasar.


El SEÑOR afirmó el reino bajo el poder de Josafat. Todo Judá le pagaba los impuestos a él, tuvo riqueza y mucho honor.


Entonces mucha gente fue a Jerusalén con ofrendas para el SEÑOR y regalos costosos para Ezequías, rey de Judá. El prestigio de Ezequías aumentó frente a todas las demás naciones.


Pero hubo también en Jerusalén reyes poderosos que controlaron a Jerusalén y a toda la provincia al occidente del río Éufrates. A ellos se les pagaban tributos, impuestos y rentas.


Los reyes te traerán regalos a tu templo en Jerusalén.


Háganle promesas al SEÑOR su Dios y cúmplanlas. Todos los que están alrededor de él, traigan ofrendas al Temible.


Te voy a dar la tierra que está entre el mar Rojo y el mar de los filisteos y entre el desierto y el río Éufrates. Los ayudaré a derrotar a los habitantes de esa tierra y tú los expulsarás de tu presencia.


Porque ¿hay alguien que haya tratado de disfrutar de la vida más de lo que yo lo he hecho?


¡Pobre ciudad! Ha quedado tan sola la que antes estuvo llena de gente. Era una de las ciudades más importantes, pero ahora es como una viuda. La que antes era la princesa de las naciones, ha sido obligada a trabajar para un rey extranjero.


Quedaste adornada de oro y plata, vestida de lino y seda. Te alimentaste con la sémola, miel y aceite. Eras tan hermosa como toda una reina.


Su territorio se extenderá desde el desierto en el sur hasta el Líbano en el norte; desde el río Éufrates en el oriente hasta el mar occidental.


Les voy a dar todo el territorio comprendido desde el desierto, al sur, hasta el Líbano, al norte; y desde el río Éufrates, todo el territorio de los hititas, al oriente, hasta el mar Mediterráneo, al occidente.


Pero algunos alborotadores empezaron a decir: «¿Cómo nos puede salvar este hombre?» Hablaban mal de Saúl y se negaban a llevarle regalos. Najás, el rey de los amonitas, había oprimido a los gaditas y a los rubenitas. Les había sacado el ojo derecho a todos los hombres de esas tribus y no había dejado que nadie los ayudara. Esto causó mucho temor en Israel. Najás le había sacado el ojo derecho a todos los hombres israelitas que vivían al oriente del río Jordán, pero 7000 israelitas escaparon de los amonitas y se fueron a Jabés de Galaad.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos