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1 Corintios 9:5 - Biblia Palabra de Dios para Todos

5 Hasta podemos llevar a una esposa creyente cuando viajamos como lo han hecho los otros apóstoles, los hermanos del Señor y Pedro.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

5 ¿No tenemos derecho de traer con nosotros una hermana por mujer como también los otros apóstoles, y los hermanos del Señor, y Cefas?

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Biblia Nueva Traducción Viviente

5 ¿No tenemos derecho a llevar con nosotros a una esposa creyente como lo hacen los demás apóstoles y los hermanos del Señor y como lo hace Pedro?

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Biblia Católica (Latinoamericana)

5 ¿No tenemos derecho a que nos acompañe en nuestros viajes alguna mujer hermana, como hacen los demás apóstoles, y los hermanos del Señor, y el mismo Cefas?

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La Biblia Textual 3a Edicion

5 ¿Acaso no tenemos derecho de llevar° con nosotros una hermana como esposa, como también los otros apóstoles, y los hermanos del Señor, y Cefas?

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

5 ¿Es que no tenemos derecho a llevar con nosotros a una hermana en la fe, a una mujer, como hacen los demás apóstoles, los hermanos del Señor y Cefas?

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

5 ¿No tenemos derecho de traer con nosotros una hermana, una esposa, como también los otros apóstoles, y los hermanos del Señor, y Cefas?

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1 Corintios 9:5
25 Referencias Cruzadas  

Amada mía, novia mía, eres tan pura como un jardín en el que nadie ha entrado; como un manantial que nadie ha tocado.


¿No es este el hijo del carpintero? ¿No se llama su mamá María y sus hermanos Santiago, José, Simón y Judas?


Cuando Jesús llegó a la casa de Pedro, vio que la suegra de Pedro estaba en cama y con fiebre.


La suegra de Simón estaba acostada con fiebre. De inmediato se lo dijeron a Jesús.


¿No es este el carpintero hijo de María y hermano de Santiago, José, Judas y Simón? ¿No viven sus hermanas aquí también entre nosotros? No podían aceptar a Jesús,


Mateo, Tomás, Santiago hijo de Alfeo, Simón, llamado el nacionalista,


Entonces alguien le avisó: —Tu mamá y tus hermanos están esperando afuera y quieren verte.


Andrés llevó a Simón Pedro a donde estaba Jesús. Jesús lo vio y dijo: —Tú eres Simón hijo de Juan, pero ahora te llamarás Cefas (que significa: Pedro).


Después de esto, Jesús fue con su mamá, sus hermanos y sus seguidores a Capernaúm y se quedaron allí unos pocos días.


Todos ellos se dedicaban, con un mismo propósito, a orar junto con algunas mujeres, con María, la mamá de Jesús, y con los hermanos de él.


Les recomiendo a nuestra hermana Febe, quien es ayudante de la iglesia de Cencrea.


Es decir que algunos de ustedes dicen: «Yo sigo a Pablo»; otros: «Yo sigo a Apolos»; otros: «Yo sigo a Pedro»; y otros: «Yo sigo a Cristo».


Pero si el esposo o la esposa que no cree quiere separarse, dejen que se separe. En ese caso, el esposo o la esposa creyente no tiene obligación, porque Dios los ha llamado a vivir en paz.


Una mujer debe permanecer casada con su esposo mientras él viva. Sin embargo, si el esposo muere, ella es libre de casarse con quien quiera, siempre y cuando sea un creyente en el Señor.


Me gustaría que todos pudieran vivir sin casarse, como yo, pero cada uno tiene su propio don de Dios. Todos somos diferentes.


Este es un consejo para los que no son casados y para las viudas: es mejor que sigan sin casarse, como yo.


Pero en ese tiempo no conocí a ningún otro apóstol; solo vi a Santiago, el hermano del Señor.


Es necesario que un dirigente lleve una vida que nadie tenga por qué criticar y que muestre las siguientes cualidades: ser sensato, respetable, fiel a su esposa, tener domino propio, estar dispuesto a recibir en su hogar a los necesitados y ser capaz de instruir a otros en la fe.


Dicen que es prohibido casarse y que algunos alimentos no se deben comer, pero Dios creó esos alimentos. Los que son creyentes y conocen la verdad saben que pueden comerlos dando gracias a Dios.


Trata a las mujeres mayores como a tu propia mamá y respeta a las jóvenes como a tus hermanas.


un anciano líder debe tener estas cualidades: una reputación sin mancha, fiel a su esposa e hijos fieles a Dios que nadie pueda acusar de tener mala conducta ni de ser rebeldes.


Respeten el matrimonio manteniendo pura su relación de pareja. Tengan muy en cuenta que Dios castigará duramente a los que cometen adulterio y a los que practiquen inmoralidades sexuales.


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