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Juan 15:16 - Biblia Arcas-Fernandez (Nuevo Testamento)

16 En adelante, ya no os llamaré siervos, porque el siervo no está al tanto de los secretos de su amo. A vosotros os llamo desde ahora amigos, porque os he dado a conocer todo lo que oí a mi Padre.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

16 No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

16 Ustedes no me eligieron a mí, yo los elegí a ustedes. Les encargué que vayan y produzcan frutos duraderos, así el Padre les dará todo lo que pidan en mi nombre.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

16 Ustedes no me eligieron a mí; he sido yo quien los eligió a ustedes y los preparé para que vayan y den fruto, y ese fruto permanezca. Así es como el Padre les concederá todo lo que le pidan en mi Nombre.

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La Biblia Textual 3a Edicion

16 No me elegisteis vosotros a mí, sino que Yo os elegí y os puse para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca, para que todo lo que pidáis al Padre en mi nombre, os lo dé.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

16 No me habéis elegido vosotros, sino que yo os elegí, y os he puesto para que vayáis y deis fruto, y que vuestro fruto sea permanente; para que todo lo que pidáis al Padre en mi nombre, él os lo dé.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

16 No me elegisteis vosotros a mí; sino que yo os elegí a vosotros; y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre; Él os lo dé.

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Juan 15:16
57 Referencias Cruzadas  

Todo cuanto pidáis con fe en oración, lo recibiréis.


Pedid, y os darán; buscad, y encontraréis; llamad, y Dios os abrirá la puerta.


Cuando se hizo de día, reunió a sus discípulos y escogió de entre ellos a doce, a quienes constituyó apóstoles.


No me refiero ahora a todos vosotros; yo sé muy bien a quiénes he elegido. Pero debe cumplirse la Escritura: El que come a mi mesa, se ha vuelto contra mí.


Si el mundo os odia, recordad que primero me odió a mí.


Permaneced unidos a mí, como yo lo estoy a vosotros. Ningún sarmiento puede producir fruto por sí mismo sin estar unido a la vid; lo mismo os ocurrirá a vosotros si no estáis unidos a mí.


Jesús replicó: - ¿No os elegí yo a los doce? Sin embargo, uno de vosotros es un diablo.


Luego hicieron esta oración: 'Señor, tú que conoces a todos en lo íntimo de su ser, manifiesta a cuál de estos dos has escogido


Vosotros recibiréis la fuerza del Espíritu Santo, que os capacitará para que deis testimonio de mí en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta el último rincón de la tierra.


Pero Dios le resucitó al tercer día y le permitió dejarse ver,


El continuó: - El Dios de nuestros antepasados te ha escogido para manifestarte su voluntad, para que vieses al Justo por excelencia y oyeses su propia voz.


- Tú vete - replicó Ananías -, porque he sido yo quien he elegido a ese hombre para que anuncie mi mensaje a todas las naciones, a sus gobernadores y al pueblo de Israel.


Quiero que sepáis, hermanos, que he hecho muchos proyectos de ir a visitaros, aunque no se me ha logrado ninguno hasta el presente. Abrigaba la ilusión de cosechar también entre vosotros algún fruto, como en otras partes


Por Cristo y para gloria de su nombre, he recibido el don de ser apóstol, a fin de que todas las naciones respondan a la fe.


Y es sabido que todo lo que dice la Escritura se escribió para enseñanza nuestra, a fin de que, uniendo nuestra constancia al consuelo que proporcionan las Escrituras, vivamos llenos de esperanza.


¿No tiene facultad el alfarero para hacer del mismo barro un jarrón de lujo o un recipiente ordinario?


A ellos les sucedieron estas cosas como ejemplo, y se han escrito para escarmiento de quienes vivimos ya en estos tiempos definitivos.


Pero Dios, que me había elegido ya desde antes de mi nacimiento, me llamó en su amor


Lo que somos, a Dios se lo debemos. Él nos ha creado por medio de Cristo Jesús, para que hagamos el bien que Dios mismo nos señaló de antemano como norma de conducta.


Una cosa, sin embargo, es necesaria: que permanezcáis sólidamente firmes e inconmovibles en la fe y que no traicionéis la esperanza anunciada en el mensaje de salvación. Ese mensaje de salvación que vosotros escuchasteis, que ha sido proclamado a todas las criaturas que se encuentran bajo el cielo, y del que yo Pablo, me he convertido en servidor.


Este mensaje sigue dando fruto y extendiéndose por todo el mundo, como ha sucedido entre vosotros desde el día mismo en que escuchasteis y experimentasteis la verdadera generosidad de Dios.


De todo ello he sido yo constituido pregonero y apóstol - quiero decir bien alto que no miento -, con el fin de instruir a todas las naciones en la fe y en la verdad.


De ese mensaje soy yo pregonero, apóstol y maestro.


Y lo que me oístes proclamar en presencia de tantos testigos, confíalo a personas fieles, capaces a su vez de enseñarlo a otras personas.


Te dejé en Creta para que terminases de organizar lo que faltaba y para que nombrases responsables de la Iglesia en cada ciudad, de acuerdo con las instrucciones que te di.


Por la fe, Abel ofreció a Dios un sacrificio más valioso que el de Caín, con lo que Abel fue proclamado justo al dar Dios testimonio en favor de sus ofrendas. Y por su fe, aunque muerto, sigue hablando todavía.


Resumiendo: los artífices de la paz siembran en paz, para obtener el fruto de una vida recta.


Glorificad en vuestro corazón a Cristo, el Señor, estando dispuestos en todo momento a dar razón de vuestra esperanza a cualquiera que os pida explicaciones. Pero, eso sí, hacedlo con dulzura y respeto,


No os preocupe tanto el adorno exterior -peinados, joyas y vestidos-


¿Qué dónde radica el amor? No en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó y envió a su Hijo para que nos alcanzase el perdón de nuestros pecados.


En fin, amemos nosotros a Dios porque él nos amó primero.


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