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Juan 6:56 - Biblia Nueva Versión Internacional 2017

56 El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

56 El que come mi carne y bebe mi sangre, en mí permanece, y yo en él.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

56 Todo el que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

56 El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él.

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La Biblia Textual 3a Edicion

56 El que mastica mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí, y Yo en él.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

56 El que come mi carne y bebe mi sangre, en mí permanece, y yo en él.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

56 El que come mi carne y bebe mi sangre, en mí permanece, y yo en él.

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Juan 6:56
16 Referencias Cruzadas  

Señor, tú has sido nuestro refugio generación tras generación.


El que habita al abrigo del Altísimo se acoge a la sombra del Todopoderoso.


Ya que has puesto al Señor por tu refugio, al Altísimo por tu protección,


Por tanto, digo: «El Señor es todo lo que tengo. ¡En él esperaré!»


En aquel día os daréis cuenta de que yo estoy en mi Padre, y vosotros en mí, y yo en vosotros.


Le contestó Jesús: ―El que me ama obedecerá mi palabra, y mi Padre lo amará, y haremos nuestra morada en él.


Porque mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida.


¿En qué concuerdan el templo de Dios y los ídolos? Porque nosotros somos templo del Dios viviente. Como él ha dicho: «Viviré con ellos y caminaré entre ellos. Yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo». Por tanto, el Señor añade:


para que por fe Cristo habite en vuestros corazones. Y pido que, arraigados y cimentados en amor,


Permanezca en vosotros lo que habéis oído desde el principio, y así permaneceréis también en el Hijo y en el Padre.


El que obedece sus mandamientos permanece en Dios, y Dios en él. ¿Cómo sabemos que él permanece en nosotros? Por el Espíritu que nos dio.


Nadie ha visto jamás a Dios, pero, si nos amamos los unos a los otros, Dios permanece entre nosotros, y entre nosotros su amor se ha manifestado plenamente.


Mira que estoy a la puerta y llamo. Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré, y cenaré con él, y él conmigo.


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