Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





2 Corintios 13:11 - Biblia Nueva Versión Internacional 2017

11 En fin, hermanos, alegraos, buscad vuestra restauración, haced caso de mi exhortación, sed de un mismo sentir, vivid en paz. Y el Dios de amor y de paz estará con vosotros.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

11 Por lo demás, hermanos, tened gozo, perfeccionaos, consolaos, sed de un mismo sentir, y vivid en paz; y el Dios de paz y de amor estará con vosotros.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

11 Amados hermanos, termino mi carta con estas últimas palabras: estén alegres. Crezcan hasta alcanzar la madurez. Anímense unos a otros. Vivan en paz y armonía. Entonces el Dios de amor y paz estará con ustedes.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

11 Finalmente, hermanos, estén alegres, sigan progresando, anímense, tengan un mismo sentir y vivan en paz. Y el Dios del amor y de la paz estará con ustedes.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

11 Por lo demás, hermanos, regocijaos, procurad vuestra perfección, consolaos,° tened un mismo sentir,° vivid en paz, y el Dios de amor y de paz estará con vosotros.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

11 Por lo demás, hermanos, estad alegres. Procurad vuestra perfección, daos ánimos, tened un mismo sentir, vivid en paz. Y el Dios del amor y de la paz estará con vosotros.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

11 Finalmente, hermanos, gozaos, sed perfectos, tened consolación, sed de una misma mente, tened paz; y el Dios de amor y paz será con vosotros.

Ver Capítulo Copiar




2 Corintios 13:11
51 Referencias Cruzadas  

Viendo sus hermanos que su padre amaba más a José que a ellos, comenzaron a odiarlo y ni siquiera lo saludaban.


Al despedirse de sus hermanos, José les recomendó: «¡No os vayáis peleando por el camino!»


«La virgen concebirá y dará a luz un hijo, y lo llamarán Emanuel» (que significa «Dios con nosotros»).


Por tanto, sed perfectos, así como vuestro Padre celestial es perfecto.


Jesús se detuvo y dijo: ―Llamadlo. Así que llamaron al ciego. ―¡Ánimo! —le dijeron—. ¡Levántate! Te llama.


»La sal es buena, pero, si deja de ser salada, ¿cómo le pueden volver a dar sabor? Que no falte la sal entre vosotros, para que podáis vivir en paz unos con otros».


Otro afirmó: ―Te seguiré, Señor; pero primero déjame despedirme de mi familia.


yo en ellos y tú en mí. Permite que alcancen la perfección en la unidad, y así el mundo reconozca que tú me enviaste y que los has amado a ellos tal como me has amado a mí.


abstenerse de lo sacrificado a los ídolos, de sangre, de la carne de animales estrangulados y de la inmoralidad sexual. Bien haréis si evitáis estas cosas. Con nuestros mejores deseos.


pero al despedirse les prometió: «Ya volveré, si Dios quiere». Y zarpó de Éfeso.


Cuando me informaron que se tramaba una conspiración contra este hombre, decidí enviártelo en seguida. También ordené a sus acusadores que expongan delante de ti los cargos que tengan contra él.


Vivid en armonía los unos con los otros. No seáis arrogantes, sino haceos solidarios con los humildes. No os creáis que sois los únicos que sabéis.


Si es posible, y en cuanto dependa de vosotros, vivid en paz con todos.


Por lo tanto, esforcémonos por promover todo lo que conduzca a la paz y a la mutua edificación.


Que el Dios de la esperanza os llene de toda alegría y paz a vosotros que creéis en él, para que reboséis de esperanza por el poder del Espíritu Santo.


El Dios de paz sea con todos vosotros. Amén.


Muy pronto el Dios de paz aplastará a Satanás bajo vuestros pies. Que la gracia de nuestro Señor Jesús sea con vosotros.


Os suplico, hermanos, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que todos viváis en armonía y que no haya divisiones entre vosotros, sino que os mantengáis unidos en un mismo pensar y en un mismo propósito.


quien nos consuela en todas nuestras tribulaciones para que, con el mismo consuelo que de Dios hemos recibido, también nosotros podamos consolar a todos los que sufren.


Que la gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros.


De hecho, nos alegramos cuando nosotros somos débiles y vosotros fuertes; y oramos a Dios para que os restaure plenamente.


a fin de capacitar al pueblo de Dios para la obra de servicio, para edificar el cuerpo de Cristo.


Esforzaos por mantener la unidad del Espíritu mediante el vínculo de la paz.


Que Dios el Padre y el Señor Jesucristo os concedan paz, amor y fe a los hermanos.


Pase lo que pase, comportaos de una manera digna del evangelio de Cristo. De este modo, ya sea que vaya a veros o que, estando ausente, solo tenga noticias vuestras, sabré que seguís firmes en un mismo propósito, luchando unánimes por la fe del evangelio


En todo caso, vivamos de acuerdo con lo que ya hemos alcanzado.


Ruego a Evodia y también a Síntique que se pongan de acuerdo en el Señor.


Alegraos siempre en el Señor. Insisto: ¡Alegraos!


Poned en práctica lo que de mí habéis aprendido, recibido y oído, y lo que habéis visto en mí, y el Dios de paz estará con vosotros.


Día y noche le suplicamos que nos permita veros de nuevo para suplir lo que le falta a vuestra fe.


Por lo demás, hermanos, os pedimos encarecidamente en el nombre del Señor Jesús que sigáis progresando en el modo de vivir que agrada a Dios, tal como lo aprendisteis de nosotros. De hecho, ya lo estáis practicando.


Por lo tanto, animaos unos a otros con estas palabras.


Tenedlos en alta estima, y amadlos por el trabajo que hacen. Vivid en paz unos con otros.


Que Dios mismo, el Dios de paz, os santifique por completo, y conserve todo vuestro ser —espíritu, alma y cuerpo— irreprochable para la venida de nuestro Señor Jesucristo.


Que nuestro Señor Jesucristo mismo y Dios nuestro Padre, que nos amó y por su gracia nos dio consuelo eterno y una buena esperanza,


Por último, hermanos, orad por nosotros para que el mensaje del Señor se difunda rápidamente y se reciba con honor, tal como sucedió entre vosotros.


Que el Señor de paz os conceda su paz siempre y en todas las circunstancias. El Señor sea con todos vosotros.


Huye de las malas pasiones de la juventud, y esmérate en seguir la justicia, la fe, el amor y la paz, junto con los que invocan al Señor con un corazón limpio.


Buscad la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.


El Dios que da la paz levantó de entre los muertos al gran Pastor de las ovejas, a nuestro Señor Jesús, por la sangre del pacto eterno.


Y la constancia debe llevar a feliz término la obra, para que seáis perfectos e íntegros, sin que os falte nada.


que se aparte del mal y haga el bien; que busque la paz y la siga.


En fin, vivid en armonía los unos con los otros; compartid penas y alegrías, practicad el amor fraternal, sed compasivos y humildes.


Y, después de que hayáis sufrido un poco de tiempo, Dios mismo, el Dios de toda gracia que os llamó a su gloria eterna en Cristo, os restaurará y os hará fuertes, firmes y estables.


Que la gracia del Señor Jesús sea con todos. Amén.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos