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Salmos 75:3 - Biblia Nueva Traducción Viviente

3 Cuando la tierra tiembla y sus habitantes viven en caos, yo soy quien mantiene firme sus cimientos. Interludio

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

3 Se arruinaban la tierra y sus moradores; Yo sostengo sus columnas. Selah

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Biblia Católica (Latinoamericana)

3 Se derrumba la tierra con sus habitantes, mas yo soy quien afianzó sus columnas.

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La Biblia Textual 3a Edicion

3 Cuando se derrita la tierra y todos sus habitantes, Yo mismo sustentaré sus columnas. Selah

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

3 Cuando hiciere yo uso del tiempo establecido, yo juzgaré con rectitud.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

3 Arruinada está la tierra y sus moradores; yo sostengo sus columnas. (Selah)

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

3 3 (4) Podrá temblar la tierra con todos sus habitantes, pero yo mantendré firmes sus bases.

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Salmos 75:3
12 Referencias Cruzadas  

Seguro que tú no harías semejante cosa: destruir al justo junto con el malvado. ¡Pues estarías tratando al justo y al malvado exactamente de la misma manera! ¡Sin duda, tú no harías eso! ¿Acaso el Juez de toda la tierra no haría lo que es correcto?


En el pasado, cuando Saúl era nuestro rey, en realidad era usted quien dirigía a las fuerzas de Israel. Y el Señor le dijo: “Tú serás el pastor de mi pueblo Israel; tú serás el líder de Israel”».


La tierra se ha hecho pedazos. Se ha derrumbado por completo; se sacude con violencia.


Esto dice el Señor: «En el momento preciso, te responderé; en el día de salvación te ayudaré. Te protegeré y te daré a las naciones para que seas mi pacto con ellas. Por medio de ti restableceré la tierra de Israel y la devolveré a su propio pueblo.


El Hijo irradia la gloria de Dios y expresa el carácter mismo de Dios, y sostiene todo con el gran poder de su palabra. Después de habernos limpiado de nuestros pecados, se sentó en el lugar de honor, a la derecha del majestuoso Dios en el cielo.


Este era su canto: «Saúl mató a sus miles, ¡y David, a sus diez miles!».


Él levanta al pobre del polvo y al necesitado del basurero. Los pone entre los príncipes y los coloca en los asientos de honor. Pues toda la tierra pertenece al Señor, y él puso en orden el mundo.


Le ruego que me perdone si lo he ofendido en alguna manera. El Señor seguramente lo recompensará con una dinastía duradera, porque usted pelea las batallas del Señor y no ha hecho mal en toda su vida.


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