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Salmos 69:26 - Biblia Nueva Traducción Viviente

26 A quien tú has castigado, agregan insultos; añaden dolor a quienes tú has herido.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

26 Porque persiguieron al que tú heriste, Y cuentan del dolor de los que tú llagaste.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

26 porque persiguieron al que tú heriste y aumentaron los dolores de tu víctima.

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La Biblia Textual 3a Edicion

26 Porque persiguen al que Tú has herido, Y comentan° el dolor de los que Tú llagaste.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

26 Que sean sus cercados devastados y que sus tiendas no tengan morador.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

26 Porque persiguen al que tú heriste; y cuentan del dolor de los que tú quebrantaste.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

26 26 (27) Aunque tú ya me afligiste y me hiciste sufrir, mis enemigos me persiguen y se burlan de mí.

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Salmos 69:26
10 Referencias Cruzadas  

Ahora bien, un profeta del Señor llamado Obed estaba allí en Samaria cuando el ejército de Israel volvía. Salió a su encuentro y dijo: «El Señor, Dios de sus antepasados, estaba enojado con Judá y por eso les permitió derrotarlos; pero ustedes se han excedido, los han matado sin compasión y todo el cielo está perturbado.


Me cierra el camino y hace todo lo posible para destruirme. Sabe que no tengo quien me ayude.


Pues rehusó mostrar bondad a los demás; persiguió al pobre y al necesitado, y acosó hasta la muerte a los de corazón quebrantado.


Formaba parte del buen plan del Señor aplastarlo y causarle dolor. Sin embargo, cuando su vida sea entregada en ofrenda por el pecado, tendrá muchos descendientes. Disfrutará de una larga vida, y en sus manos el buen plan del Señor prosperará.


Sin embargo, fueron nuestras debilidades las que él cargó; fueron nuestros dolores los que lo agobiaron. Y pensamos que sus dificultades eran un castigo de Dios, ¡un castigo por sus propios pecados!


Sin embargo, estoy muy enojado con las otras naciones que ahora disfrutan de paz y seguridad. Solo me enojé un poco con mi pueblo, pero las naciones le causaron mucho más daño del que me proponía.


»Despierta, oh espada, contra mi pastor, el hombre quien es mi compañero —dice el Señor de los Ejércitos Celestiales—. Mata al pastor, y las ovejas se dispersarán y me volveré contra los corderos.


Pues algunos de los judíos mataron a los profetas, y otros incluso mataron al Señor Jesús. Ahora también nos han perseguido a nosotros. Ellos no agradan a Dios y actúan en contra de toda la humanidad


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