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Salmos 55:1 - Biblia Nueva Traducción Viviente

1 Escucha mi oración, oh Dios; ¡no pases por alto mi grito de auxilio!

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

1 Escucha, oh Dios, mi oración, Y no te escondas de mi súplica.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

1 Oh Dios, pon atención a mi plegaria, no desatiendas mis súplicas.

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La Biblia Textual 3a Edicion

1 Al director del coro. Sobre Neguinot. Maskil de David. Oh ’Elohim, oye mi oración, Y no te escondas de mi súplica.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

1 Del director. Con instrumentos de cuerda. Maskil. De David.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

1 Al Músico principal: en Neginot: Masquil de David Escucha, oh Dios, mi oración, y no te escondas de mi súplica.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

1 1 (2) Dios mío, no me des la espalda; presta oído a mi oración.

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Salmos 55:1
16 Referencias Cruzadas  

Ven pronto, Señor, y respóndeme, porque mi abatimiento se profundiza. No te apartes de mí, o moriré.


Oh Señor, oye mi ruego pidiendo justicia; escucha mi grito de auxilio. Presta oído a mi oración, porque proviene de labios sinceros.


No me des la espalda; no rechaces a tu siervo con enojo. Tú siempre has sido mi ayudador. No me dejes ahora; no me abandones, ¡oh Dios de mi salvación!


A ti elevo mi oración, oh Señor, roca mía; no cierres tus oídos a mi voz. Pues si guardas silencio, mejor sería darme por vencido y morir.


Oh Señor, óyeme cuando oro; presta atención a mi gemido.


Oh Señor, no me reprendas en tu enojo ni me disciplines en tu ira.


Oh Dios, ¡escucha mi clamor! ¡Oye mi oración!


Oh Dios, escucha mi queja; protege mi vida de las amenazas de mis enemigos.


Te pido que escuches, oh Pastor de Israel, tú, que guías como a un rebaño a los descendientes de José. Oh Dios, entronizado por encima de los querubines, despliega tu radiante gloria


Oh Señor, Dios de los Ejércitos Celestiales, ¿hasta cuándo seguirás enojado con nuestras oraciones?


Oh Señor Dios de los Ejércitos Celestiales, oye mi oración; escucha, oh Dios de Jacob. Interludio


Escucha atentamente mi oración, oh Señor; oye mi urgente clamor.


Me oíste cuando clamé: «¡Escucha mi ruego! ¡Oye mi grito de socorro!».


Y a pesar de que lloro y grito, cerró sus oídos a mis oraciones.


Los ojos del Señor están sobre los que hacen lo bueno, y sus oídos están abiertos a sus oraciones. Pero el Señor aparta su rostro de los que hacen lo malo».


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