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Salmos 38:4 - Biblia Nueva Traducción Viviente

4 Mi culpa me abruma; es una carga demasiado pesada para soportar.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

4 Porque mis iniquidades se han agravado sobre mi cabeza; Como carga pesada se han agravado sobre mí.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

4 Mis culpas llegan más arriba de mi cabeza, pesan sobre mí más que un fardo pesado.

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La Biblia Textual 3a Edicion

4 Porque mis iniquidades rebasan mi cabeza, Y como pesada carga se agravan sobre mí;

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

4 No hay en mi carne parte sana, a causa de tu enojo; no hay reposo en mis huesos, debido a mis pecados.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

4 Porque mis iniquidades han sobrepasado mi cabeza; como carga pesada se han agravado sobre mí.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

4 4 (5) Ya no aguanto mi maldad; ¡no soporto carga tan pesada!

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Salmos 38:4
9 Referencias Cruzadas  

Hice la siguiente oración: «Oh Dios mío, estoy totalmente avergonzado; me da vergüenza elevar mi rostro a ti. Pues nuestros pecados se han amontonado tanto que son más altos que nosotros, y nuestra culpa llega a los cielos.


»Otras veces Dios emplea el dolor para disciplinar a la gente en su lecho de enfermo, con dolores incesantes en sus huesos.


Algunos fueron necios; se rebelaron y sufrieron por sus pecados.


Pues me rodean las dificultades, ¡son demasiadas para contar! Es tal la acumulación de mis pecados que no puedo ver una salida. Suman más que los cabellos de mi cabeza y he perdido toda mi valentía.


Cuando vea todo lo que se logró mediante su angustia, quedará satisfecho. Y a causa de lo que sufrió, mi siervo justo hará posible que muchos sean contados entre los justos, porque él cargará con todos los pecados de ellos.


»Él tejió sogas con mis pecados para atarme a un yugo de cautiverio. El Señor minó mis fuerzas; me entregó a mis enemigos y en sus manos soy incapaz de levantarme.


Si al tercer día se come algo de la carne de la ofrenda de paz, la persona que la presentó no será aceptada por el Señor. No recibirás ningún mérito por haberla presentado, pues para entonces, la carne estará contaminada; si la comes, serás castigado por tu pecado.


Luego dijo Jesús: «Vengan a mí todos los que están cansados y llevan cargas pesadas, y yo les daré descanso.


Él mismo cargó nuestros pecados sobre su cuerpo en la cruz, para que nosotros podamos estar muertos al pecado y vivir para lo que es recto. Por sus heridas, ustedes son sanados.


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