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Salmos 18:35 - Biblia Nueva Traducción Viviente

35 Me has dado tu escudo de victoria. Tu mano derecha me sostiene; tu ayuda me ha engrandecido.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

35 Me diste asimismo el escudo de tu salvación; Tu diestra me sustentó, Y tu benignidad me ha engrandecido.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

35 Tú me das tu escudo de salvación; tu mano me sostiene, tus favores me agrandan.

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La Biblia Textual 3a Edicion

35 Me diste también el escudo de tu salvación, Tu diestra me ha sustentado, Y tu benignidad me ha engrandecido.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

35 Él adiestra mis manos al combate, mis brazos para tensar arco de bronce.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

35 Me diste también el escudo de tu salvación, y tu diestra me sustentó, y tu benignidad me ha engrandecido.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

35 35 (36) Tú me das tu protección; me salvas con tu gran poder y me concedes la victoria.

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Salmos 18:35
12 Referencias Cruzadas  

Me has dado tu escudo de victoria; tu ayuda me ha engrandecido.


Alaben al Señor, mi roca. Él entrena mis manos para la guerra y da destreza a mis dedos para la batalla.


Muéstrame tu amor inagotable de maravillosas maneras. Con tu gran poder rescatas a los que buscan refugiarse de sus enemigos.


El Señor es mi fortaleza y mi escudo; confío en él con todo mi corazón. Me da su ayuda y mi corazón se llena de alegría; prorrumpo en canciones de acción de gracias.


Pues tú bendices a los justos, oh Señor; los rodeas con tu escudo de amor.


Todos tus líderes huyeron; se rindieron sin ofrecer ninguna resistencia. Los habitantes trataron de escabullirse, pero también fueron capturados.


Alimentará su rebaño como un pastor; llevará en sus brazos los corderos y los mantendrá cerca de su corazón. Guiará con delicadeza a las ovejas con crías.


Ahora yo, Pablo, les ruego con la ternura y bondad de Cristo, aunque me doy cuenta de que piensan que soy tímido en persona y valiente solo cuando escribo desde lejos.


¡Qué bendito eres, oh Israel! ¿Quién es como tú, un pueblo rescatado por el Señor? ¡Él es tu escudo protector y tu espada triunfante! Tus enemigos se arrastrarán ante ti, y tú los pisotearás con fuerza sobre la espalda».


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