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Salmos 14:3 - Biblia Nueva Traducción Viviente

3 Pero no, todos se desviaron; todos se corrompieron. No hay ni uno que haga lo bueno, ¡ni uno solo!

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

3 Todos se desviaron, a una se han corrompido; No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

3 Todos están descarriados, y juntos se han corrompido. No queda ni un hombre honrado ni uno de muestra siquiera.

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La Biblia Textual 3a Edicion

3 Todos se desviaron, a una se han corrompido, No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

3 Todos van desviados, todos a una pervertidos: no hay quien haga el bien, no hay uno siquiera.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

3 Todos se han desviado, a una se han corrompido; no hay quien haga el bien, no hay ni siquiera uno.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

3 Pero no hay uno solo que no se haya alejado de Dios; no hay uno solo que no se haya corrompido; no hay uno solo que haga el bien.

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Salmos 14:3
25 Referencias Cruzadas  

Dios observó toda la corrupción que había en el mundo, porque todos en la tierra eran corruptos.


¿Quién podrá sacar pureza de una persona impura? ¡Nadie!


¡mucho menos una persona corrupta y pecadora que tiene sed de maldad!


He andado descarriado como una oveja perdida; ven a buscarme, porque no me he olvidado de tus mandatos.


Solo los necios dicen en su corazón: «No hay Dios». Ellos son corruptos y sus acciones son malas; ¡no hay ni uno solo que haga lo bueno!


No lleves a juicio a tu siervo, porque ante ti nadie es inocente.


Mis heridas se infectan y dan mal olor a causa de mis necios pecados.


Estos malvados son pecadores de nacimiento; desde que nacieron mienten y siguen su propio camino.


Entonces el faraón, sus funcionarios y todo el pueblo de Egipto se despertaron durante la noche, y se oyó un lamento desgarrador por toda la tierra de Egipto. No había ni una sola casa donde alguien no hubiera muerto.


El Señor hizo lo que Moisés pidió, y los enjambres de moscas desaparecieron del faraón, de los funcionarios y de su gente. No quedó ni una sola mosca.


No hay una sola persona en la tierra que siempre sea buena y nunca peque.


Sin embargo, sí encontré lo siguiente: Dios creó al ser humano para que sea virtuoso, pero cada uno decidió seguir su propio camino descendente».


Todos nosotros nos hemos extraviado como ovejas; hemos dejado los caminos de Dios para seguir los nuestros. Sin embargo, el Señor puso sobre él los pecados de todos nosotros.


Estamos todos infectados por el pecado y somos impuros. Cuando mostramos nuestros actos de justicia, no son más que trapos sucios. Como las hojas del otoño, nos marchitamos y caemos, y nuestros pecados nos arrasan como el viento.


Pues mi pueblo ha cometido dos maldades: me ha abandonado a mí —la fuente de agua viva— y ha cavado para sí cisternas rotas ¡que jamás pueden retener el agua!


»”Entonces los rociaré con agua pura y quedarán limpios. Lavaré su inmundicia y dejarán de rendir culto a ídolos.


Pues todos hemos pecado; nadie puede alcanzar la meta gloriosa establecida por Dios.


Digo esto para que se avergüencen. ¿No hay nadie en toda la iglesia con suficiente sabiduría para decidir sobre esos temas?


Queridos amigos, dado que tenemos estas promesas, limpiémonos de todo lo que pueda contaminar nuestro cuerpo o espíritu. Y procuremos alcanzar una completa santidad porque tememos a Dios.


Todos vivíamos así en el pasado, siguiendo los deseos de nuestras pasiones y la inclinación de nuestra naturaleza pecaminosa. Por nuestra propia naturaleza, éramos objeto del enojo de Dios igual que todos los demás.


“Ninguno de esta generación perversa vivirá para ver la buena tierra que juré dar a sus antepasados,


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