Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Proverbios 31:9 - Biblia Nueva Traducción Viviente

9 Sí, habla a favor de los pobres e indefensos, y asegúrate de que se les haga justicia.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

9 Abre tu boca, juzga con justicia, Y defiende la causa del pobre y del menesteroso.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

9 Abre la boca y juzga a los pobres y afligidos con verdadera justicia.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

9 Abre tu boca y da sentencia justa, Y defiende al pobre y al necesitado.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

9 abre tu boca y juzga con rectitud, defiende al pobre y al desdichado.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

9 Abre tu boca, juzga con justicia, y defiende la causa del pobre y del necesitado.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

9 Habla en favor de ellos; ¡hazles justicia! ¡Defiende a los pobres y humildes!»

Ver Capítulo Copiar




Proverbios 31:9
30 Referencias Cruzadas  

De modo que David reinó sobre todo Israel e hizo lo que era justo y correcto para su pueblo.


Pues yo ayudaba a los pobres en su necesidad y a los huérfanos que requerían ayuda.


»Hagan justicia al pobre y al huérfano; defiendan los derechos de los oprimidos y de los desposeídos.


El rey detesta las fechorías, porque su gobierno se basa en la justicia.


Cuando el rey se sienta a juzgar en el tribunal, analiza todas las pruebas, y separa lo malo de lo bueno.


Los justos se preocupan por los derechos del pobre; al perverso no le importa en absoluto.


Aprendan a hacer el bien. Busquen la justicia y ayuden a los oprimidos. Defiendan la causa de los huérfanos y luchen por los derechos de las viudas.


Tus líderes son rebeldes, compañeros de ladrones. A todos ellos les encantan los sobornos y exigen que se los den, pero se niegan a defender la causa de los huérfanos y a luchar por los derechos de las viudas.


Hará justicia a los pobres y tomará decisiones imparciales con los que son explotados. La tierra temblará con la fuerza de su palabra, y bastará un soplo de su boca para destruir a los malvados.


Esto dice el Señor a la dinastía de David: »”¡Hagan justicia cada mañana al pueblo que ustedes juzgan! Ayuden a los que han sufrido robos; rescátenlos de sus opresores. De lo contrario, mi enojo arderá como fuego insaciable debido a todos sus pecados.


Esto dice el Señor: ‘Sean imparciales y justos. ¡Hagan lo que es correcto! Ayuden a quienes han sufrido robos; rescátenlos de sus opresores. ¡Abandonen sus malas acciones! No maltraten a los extranjeros, ni a los huérfanos ni a las viudas. ¡Dejen de matar al inocente!


»Pues se acerca la hora —dice el Señor—, cuando levantaré a un descendiente justo del linaje del rey David. Él será un rey que gobernará con sabiduría; hará lo justo y lo correcto por toda la tierra.


Están gordos y con aspecto saludable, y sus obras de maldad no tienen límite. Rehúsan dar justicia al huérfano y le niegan los derechos al pobre.


»”Rey Nabucodonosor, por favor, acepte mi consejo. Deje de pecar y haga lo correcto. Apártese de su perverso pasado y sea compasivo con los pobres. Quizá, entonces, pueda seguir prosperando”.


»No tuerzas la justicia en asuntos legales al favorecer al pobre ni al ser parcial con el rico y poderoso. Siempre juzga con imparcialidad a las personas.


«El Señor de los Ejércitos Celestiales dice: juzguen con imparcialidad y muestren compasión y bondad el uno por el otro.


¡Alégrate, oh pueblo de Sion! ¡Grita de triunfo, oh pueblo de Jerusalén! Mira, tu rey viene hacia ti. Él es justo y victorioso, pero es humilde, montado en un burro: montado en la cría de una burra.


Miren más allá de la superficie, para poder juzgar correctamente.


»En aquel tiempo, les di a los jueces las siguientes instrucciones: “Ocúpense de oír todos los casos de sus hermanos israelitas y también los de los extranjeros que viven entre ustedes. Sean totalmente justos en las decisiones que tomen


Amas la justicia y odias la maldad. Por eso, oh Dios, tu Dios te ha ungido derramando el aceite de alegría sobre ti más que sobre cualquier otro».


Entonces vi el cielo abierto, y había allí un caballo blanco. Su jinete se llamaba Fiel y Verdadero, porque juzga con rectitud y hace una guerra justa.


A la mañana siguiente, Jonatán habló con su padre acerca de David, diciéndole muchas cosas buenas de él. —El rey no debe pecar contra su siervo David —le dijo Jonatán—. Él nunca ha hecho nada para dañarte. Siempre te ha ayudado en todo lo que ha podido.


—¿Pero por qué tiene que morir? —le preguntó Jonatán a su padre—. ¿Qué ha hecho?


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos