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Números 23:20 - Biblia Nueva Traducción Viviente

20 Escucha, yo recibí la orden de bendecir; ¡Dios ha bendecido, y yo no puedo revertirlo!

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

20 He aquí, he recibido orden de bendecir; Él dio bendición, y no podré revocarla.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

20 ¡Mira! Me trajo para bendecir; si él bendice, ¿cómo voy a decir otra cosa?'

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La Biblia Textual 3a Edicion

20 He aquí, he recibido orden de bendecir, Ha bendecido, y yo no puedo revocarlo.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

20 Dios es quien lo sacó de Egipto; él bendijo y no puedo revocarlo.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

20 He aquí, yo he recibido orden de bendecir; Él bendijo, y no podré revocarlo.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

20 »Dios me ordenó bendecir a su pueblo. Él así lo mandó, y no puedo evitarlo.

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Números 23:20
12 Referencias Cruzadas  

Haré de ti una gran nación; te bendeciré y te haré famoso, y serás una bendición para otros.


ciertamente te bendeciré. Multiplicaré tu descendencia hasta que sea incontable, como las estrellas del cielo y la arena a la orilla del mar. Tus descendientes conquistarán las ciudades de sus enemigos;


Isaac comenzó a temblar de manera incontrolable y dijo: —¿Entonces quién me acaba de servir lo que cazó? Ya he comido, y lo bendije a él poco antes de que llegaras, ¡y esa bendición quedará en pie!


Ahora te ha complacido bendecir la casa de tu siervo para que permanezca para siempre delante de ti. ¡Pues cuando tú concedes una bendición, oh Señor, es una bendición eterna!».


Desde la eternidad y hasta la eternidad, yo soy Dios. No hay quien pueda arrebatar a nadie de mi mano; nadie puede deshacer lo que he hecho».


Pero Dios le dijo a Balaam: —No vayas con ellos ni maldigas a este pueblo, ¡porque es bendito!


Entonces Balaam les respondió a los mensajeros de Balac: «Aunque Balac me diera su palacio repleto de plata y oro, yo no podría hacer absolutamente nada en contra de la voluntad del Señor mi Dios.


—Mira —contestó Balaam—, ya he venido pero no está en mis manos decir lo que yo quiera. Hablaré únicamente el mensaje que Dios ponga en mi boca.


Cada vez que Aarón y sus hijos bendigan al pueblo de Israel en mi nombre, yo los bendeciré».


Por la fe que tienen, Dios los protege con su poder hasta que reciban esta salvación, la cual está lista para ser revelada en el día final, a fin de que todos la vean.


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