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Mateo 21:10 - Biblia Nueva Traducción Viviente

10 Toda la ciudad de Jerusalén estaba alborotada a medida que Jesús entraba. «¿Quién es este?», preguntaban.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

10 Cuando entró él en Jerusalén, toda la ciudad se conmovió, diciendo: ¿Quién es este?

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Biblia Católica (Latinoamericana)

10 Cuando Jesús entró en Jerusalén, toda la ciudad se alborotó y preguntaban: '¿Quién es éste?'

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La Biblia Textual 3a Edicion

10 Y cuando Él entró en Jerusalem, toda la ciudad se conmovió, diciendo: ¿Quién es éste?

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

10 Cuando entró en Jerusalén, toda la ciudad se puso en movimiento; y se preguntaban: '¿Pero quién es éste?'.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

10 Y entrando Él en Jerusalén, toda la ciudad se conmovió, diciendo: ¿Quién es Éste?

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

10 Cuando Jesús entró en la ciudad de Jerusalén, toda la gente se alborotó, y decía: —¿Quién es este hombre?

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Mateo 21:10
14 Referencias Cruzadas  

¿Quién es ese que viene majestuosamente desde el desierto como una nube de humo? ¿Quién es el que viene perfumado con mirra e incienso y todo tipo de especias?


¿Quién es este que viene desde Edom, desde la ciudad de Bosra, con sus ropas teñidas de rojo? ¿Quién es este que lleva vestiduras reales y marcha en su gran fuerza? «¡Soy yo, el Señor, proclamando su salvación! ¡Soy yo, el Señor, quien tiene el poder para salvar!».


Cuando el rey Herodes oyó eso, se perturbó profundamente igual que todos en Jerusalén.


Y las multitudes contestaban: «Es Jesús, el profeta de Nazaret de Galilea».


Jesús estaba en el centro de la procesión, y toda la gente que lo rodeaba gritaba: «¡Alaben a Dios por el Hijo de David! ¡Bendiciones al que viene en el nombre del Señor! ¡Alaben a Dios en el cielo más alto!».


—¿Con qué autoridad haces todas estas cosas? —le reclamaron—. ¿Quién te dio el derecho?


Entonces los fariseos y los maestros de la ley religiosa decían para sí: «¿Quién se cree que es? ¡Es una blasfemia! ¡Solo Dios puede perdonar pecados!».


Los hombres que estaban sentados a la mesa se decían entre sí: «¿Quién es este hombre que anda perdonando pecados?».


«Decapité a Juan —decía Herodes—, así que, ¿quién es este hombre de quien oigo tantas historias?». Y siguió tratando de ver a Jesús.


Pero los líderes judíos exigieron: —¿Qué estás haciendo? Si Dios te dio autoridad para hacer esto, muéstranos una señal milagrosa que lo compruebe.


—¿Quién eres, señor? —preguntó Saulo. —Yo soy Jesús, ¡a quien tú persigues! —contestó la voz—.


De modo que las dos siguieron el viaje. Cuando entraron a Belén, todo el pueblo se conmocionó por causa de su llegada. —¿De verdad es Noemí? —preguntaban las mujeres.


Así que Samuel hizo como el Señor le indicó. Cuando llegó a Belén, los ancianos del pueblo salieron a su encuentro temblando. —¿Qué pasa? —le preguntaron—. ¿Vienes en son de paz?


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