Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Lucas 4:38 - Biblia Nueva Traducción Viviente

38 Después de salir de la sinagoga ese día, Jesús fue a la casa de Simón, donde encontró a la suegra de Simón muy enferma, con mucha fiebre. «Por favor, sánala», le suplicaron todos.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

38 Entonces Jesús se levantó y salió de la sinagoga, y entró en casa de Simón. La suegra de Simón tenía una gran fiebre; y le rogaron por ella.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

38 Al salir Jesús de la sinagoga fue a casa de Simón. La suegra de Simón estaba con fiebre muy alta, y le rogaron por ella.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

38 Y levantándose° de la sinagoga, entró en la casa de Simón, y la suegra de Simón estaba enferma con una gran fiebre y le rogaron por ella.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

38 Salió de la sinagoga y entró en la casa de Simón. La suegra de Simón se encontraba atacada de una gran fiebre y le suplicaron por ella.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

38 Y levantándose, salió de la sinagoga, y entró en casa de Simón. Y la suegra de Simón estaba con una gran fiebre; y le rogaron por ella.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

38 Jesús salió de la sinagoga y fue a la casa de Simón. Cuando entró en la casa, le contaron que la suegra de Simón estaba enferma, y que tenía mucha fiebre.

Ver Capítulo Copiar




Lucas 4:38
9 Referencias Cruzadas  

Pero Jesús no le contestó ni una palabra. Entonces sus discípulos le pidieron que la despidiera. «Dile que se vaya —dijeron—. Nos está molestando con sus súplicas».


Las noticias acerca de él corrieron y llegaron tan lejos como Siria, y pronto la gente comenzó a llevarle a todo el que estuviera enfermo. Y él los sanaba a todos, cualquiera fuera la enfermedad o el dolor que tuvieran, o si estaban poseídos por demonios, o eran epilépticos o paralíticos.


pero aun ahora, yo sé que Dios te dará todo lo que pidas.


Así que las dos hermanas le enviaron un mensaje a Jesús que decía: «Señor, tu querido amigo está muy enfermo».


¿No tenemos derecho a llevar con nosotros a una esposa creyente como lo hacen los demás apóstoles y los hermanos del Señor y como lo hace Pedro?


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos