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Lucas 1:58 - Biblia Nueva Traducción Viviente

58 Todos sus vecinos y parientes se alegraron al enterarse de que el Señor había sido tan misericordioso con ella.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

58 Y cuando oyeron los vecinos y los parientes que Dios había engrandecido para con ella su misericordia, se regocijaron con ella.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

58 y sus vecinos y parientes se alegraron con ella al enterarse de la misericordia tan grande que el Señor le había mostrado.

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La Biblia Textual 3a Edicion

58 Y sus vecinos y parientes oyeron que el Señor había engrandecido° su misericordia con ella, y se regocijaban juntamente con ella.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

58 Cuando sus vecinos y parientes se enteraron de la gran misericordia con que la había favorecido el Señor, se alegraron con ella.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

58 Y sus vecinos y sus parientes oyeron que el Señor había mostrado para con ella grande misericordia, y se regocijaron con ella.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

58 todos sus vecinos y familiares se alegraron mucho, pues vieron que Dios había sido muy bondadoso.

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Lucas 1:58
12 Referencias Cruzadas  

Ustedes fueron tan amables conmigo y me salvaron la vida, y han mostrado una gran bondad; pero no puedo ir a las montañas. La destrucción me alcanzaría allí también, y pronto moriría.


Sara declaró: «Dios me hizo reír. Todos los que se enteren de lo que sucedió se reirán conmigo.


A la mujer sin hijos le da una familia y la transforma en una madre feliz. ¡Alabado sea el Señor!


¡Por eso, alegra a tu padre y a tu madre! Que sea feliz la que te dio a luz.


Tendrás gran gozo y alegría, y muchos se alegrarán de su nacimiento,


«¡Qué bondadoso es el Señor! —exclamó ella—. Me ha quitado la vergüenza de no tener hijos».


Cuando se cumplió el tiempo para que naciera el bebé, Elisabet dio a luz un hijo varón.


Luego Jesús se dirigió al anfitrión: «Cuando ofrezcas un almuerzo o des un banquete —le dijo—, no invites a tus amigos, hermanos, parientes y vecinos ricos. Pues ellos también te invitarán a ti, y esa será tu única recompensa.


Alégrense con los que están alegres y lloren con los que lloran.


Si una parte sufre, las demás partes sufren con ella y, si a una parte se le da honra, todas las partes se alegran.


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