Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Levítico 14:5 - Biblia Nueva Traducción Viviente

5 El sacerdote mandará matar una de las aves sobre una vasija de barro llena de agua fresca.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

5 Y mandará el sacerdote matar una avecilla en un vaso de barro sobre aguas corrientes.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

5 Después mandará sacrificar uno de los pájaros sobre una vasija de barro con agua fresca.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

5 Luego el sacerdote ordenará que se degüelle la primera avecilla en una vasija de barro sobre aguas vivas.°

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

5 Luego el sacerdote mandará degollar una de las aves sobre una vasija de barro con agua corriente.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

5 Y mandará el sacerdote matar una avecilla en un vaso de barro sobre aguas corrientes.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

5 Luego pondrá agua de manantial en una olla de barro cocido, y sobre la olla matará a una de las aves.

Ver Capítulo Copiar




Levítico 14:5
8 Referencias Cruzadas  

llevará a cabo una ceremonia de purificación, usando para ello dos aves vivas que estén ceremonialmente puras, un palo de cedro, un hilo escarlata y una rama de hisopo.


Matará una de las aves sobre una vasija de barro llena de agua fresca.


Tomará el ave viva, el palo de cedro, el hilo escarlata y la rama de hisopo, y los mojará en la sangre del ave muerta sobre el agua fresca.


Pondrá un poco de agua santa en un recipiente de barro y mezclará polvo que tomó del piso del tabernáculo.


Aunque fue crucificado en debilidad, ahora vive por el poder de Dios. Nosotros también somos débiles, al igual que Cristo lo fue, pero cuando tratemos con ustedes, estaremos vivos con él y tendremos el poder de Dios.


Ahora tenemos esta luz que brilla en nuestro corazón, pero nosotros mismos somos como frágiles vasijas de barro que contienen este gran tesoro. Esto deja bien claro que nuestro gran poder proviene de Dios, no de nosotros mismos.


Pues sabemos que, cuando se desarme esta carpa terrenal en la cual vivimos (es decir, cuando muramos y dejemos este cuerpo terrenal), tendremos una casa en el cielo, un cuerpo eterno hecho para nosotros por Dios mismo y no por manos humanas.


Debido a que los hijos de Dios son seres humanos —hechos de carne y sangre— el Hijo también se hizo de carne y sangre. Pues solo como ser humano podía morir y solo mediante la muerte podía quebrantar el poder del diablo, quien tenía el poder sobre la muerte.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos