Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Isaías 54:16 - Biblia Nueva Traducción Viviente

16 »Yo he creado al herrero que aviva el fuego de los carbones bajo la fragua y hace las armas de destrucción. Y he creado a los ejércitos que destruyen.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

16 He aquí que yo hice al herrero que sopla las ascuas en el fuego, y que saca la herramienta para su obra; y yo he creado al destruidor para destruir.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

16 Mira, yo he creado al herrero que mantiene el fuego de la fragua con el fuelle, y saca de allí las armas que debe forjar. Pero también he sido yo quien ha creado al destructor que las va a romper.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

16 Yo he creado al herrero, que aviva las ascuas, Y forja armas° para su obra; Pero también he creado al destructor para que los destruya.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

16 Mira: yo he creado al herrero, que atiza el fuego de las brasas y saca una herramienta para el trabajo; y también he creado al exterminador para destruir.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

16 He aquí que yo he creado al herrero que sopla las brasas en el fuego, y que saca la herramienta para su obra; y yo he creado al destruidor para destruir.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

16 »Mira, yo he creado al herrero que fabrica herramientas. Pero también he creado ejércitos que todo lo arruinan y destruyen.

Ver Capítulo Copiar




Isaías 54:16
14 Referencias Cruzadas  

Sin embargo, te he perdonado la vida con un propósito: mostrarte mi poder y dar a conocer mi fama por toda la tierra.


El Señor ha hecho todo para sus propios propósitos, incluso al perverso para el día de la calamidad.


Ahora bien, ¿puede jactarse el hacha de tener un poder mayor que la persona que la usa? ¿Es la sierra mayor que la persona que corta? ¿Puede golpear una vara a menos que la mueva una mano? ¿Puede caminar solo un bastón de madera?


»”Pero ¿acaso no has oído? Yo lo decidí hace mucho tiempo. Hace mucho que lo planifiqué, y ahora lo llevo a cabo. Yo determiné que tú aplastaras ciudades fortificadas y las redujeras a un montón de escombros.


Llamaré a una veloz ave de rapiña desde el oriente, a un líder de tierras lejanas, para que venga y haga lo que le ordeno. He dicho lo que haría, y lo cumpliré.


Si alguna nación viniera para atacarte, no será porque yo la haya enviado; todo el que te ataque caerá derrotado.


Pero en aquel día venidero, ningún arma que te ataque triunfará. Silenciarás cuanta voz se levante para acusarte. Estos beneficios los disfrutan los siervos del Señor; yo seré quien los reivindique. ¡Yo, el Señor, he hablado!


Entonces el Señor me mostró cuatro herreros.


Cuando miré de nuevo, vi a un hombre con una cinta de medir en la mano.


El otro ángel dijo: —Apresúrate y dile a ese joven: “¡Jerusalén algún día estará tan llena de gente y de animales que no habrá lugar suficiente para todos! Muchos vivirán fuera de las murallas de la ciudad.


Entonces Jesús le dijo: —No tendrías ningún poder sobre mí si no te lo hubieran dado desde lo alto. Así que el que me entregó en tus manos es el que tiene el mayor pecado.


No había herreros en la tierra de Israel en esos días. Los filisteos no los permitían, por miedo a que forjaran espadas y lanzas para los hebreos.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos