Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Isaías 32:17 - Biblia Nueva Traducción Viviente

17 Y esta rectitud traerá la paz; es cierto, traerá tranquilidad y confianza para siempre.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

17 Y el efecto de la justicia será paz; y la labor de la justicia, reposo y seguridad para siempre.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

17 La obra de la Justicia será la Paz y los frutos de la Justicia serán tranquilidad y seguridad para siempre.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

17 El efecto de la justicia será la paz, El resultado de la justicia será la calma y seguridad perpetuas.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

17 la obra de la justicia será la paz, fruto de la justicia será la tranquilidad y la seguridad para siempre.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

17 Y la obra de la justicia será paz; y el efecto de la justicia, será reposo y seguridad para siempre.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

17 La justicia traerá para siempre paz, tranquilidad y confianza.

Ver Capítulo Copiar




Isaías 32:17
35 Referencias Cruzadas  

Se enviaron cartas con deseos de paz y seguridad a los judíos de las ciento veintisiete provincias del imperio de Jerjes.


Los que aman tus enseñanzas tienen mucha paz y no tropiezan.


El amor inagotable y la verdad se encontraron; ¡la justicia y la paz se besaron!


Presto mucha atención a lo que dice Dios el Señor, pues él da palabras de paz a su pueblo fiel. Pero no le permitas volver a sus necios caminos.


En cambio, todos los que me escuchan vivirán en paz, tranquilos y sin temor del mal».


Los que temen al Señor están seguros; él será un refugio para sus hijos.


En ese día, el heredero del trono de David será estandarte de salvación para el mundo entero. Las naciones se reunirán junto a él, y la tierra donde vive será un lugar glorioso.


Entonces por fin terminarán los celos entre Israel y Judá y dejarán de ser rivales.


¡Tú guardarás en perfecta paz a todos los que confían en ti, a todos los que concentran en ti sus pensamientos!


Dios le ha dicho a su pueblo: «Aquí hay un lugar de descanso; que reposen aquí los fatigados. Este es un lugar tranquilo para descansar»; pero ellos no quisieron escuchar.


Esto dice el Señor Soberano, el Santo de Israel: «Ustedes se salvarán solo si regresan a mí y descansan en mí. En la tranquilidad y en la confianza está su fortaleza; pero no quisieron saber nada de esto.


En aquel día, él será tu cimiento seguro, y te proveerá de una abundante reserva de salvación, sabiduría y conocimiento; el temor del Señor será tu tesoro.


¡Ah, si solo hubieras hecho caso a mis mandatos! Entonces habrías tenido una paz que correría como un río manso y una justicia que pasaría sobre ti como las olas del mar.


Ustedes vivirán con gozo y paz. Los montes y las colinas se pondrán a cantar y los árboles de los campos aplaudirán.


llevando palabras de alabanza a sus labios. Que tengan paz abundante, tanto cerca como lejos —dice el Señor que los sana—.


Esto dice el Señor: «Yo le daré a Jerusalén un río de paz y de prosperidad. Las riquezas de las naciones fluirán hacia ella. Sus hijos se alimentarán de sus pechos; serán llevados en sus brazos y sostenidos en sus piernas.


Su gobierno y la paz nunca tendrán fin. Reinará con imparcialidad y justicia desde el trono de su antepasado David por toda la eternidad. ¡El ferviente compromiso del Señor de los Ejércitos Celestiales hará que esto suceda!


Vivirán en la tierra que le di a mi siervo Jacob, la tierra donde vivieron sus antepasados. Tanto ellos como sus hijos y sus nietos vivirán allí para siempre, de generación en generación; y mi siervo David será su príncipe por siempre.


Nunca más esconderé mi rostro de ellos, pues derramaré mi Espíritu sobre el pueblo de Israel. ¡Yo, el Señor Soberano, he hablado!».


Pues el reino de Dios no se trata de lo que comemos o bebemos, sino de llevar una vida de bondad, paz y alegría en el Espíritu Santo.


Podemos decir con confianza y con una conciencia limpia que, en todos nuestros asuntos, hemos vivido en santidad y con una sinceridad dadas por Dios. Hemos dependido de la gracia de Dios y no de nuestra propia sabiduría humana. Esa es la forma en que nos hemos comportado ante el mundo y en especial con ustedes.


Ninguna disciplina resulta agradable a la hora de recibirla. Al contrario, ¡es dolorosa! Pero después, produce la apacible cosecha de una vida recta para los que han sido entrenados por ella.


Nuestro gran deseo es que sigan amando a los demás mientras tengan vida, para asegurarse de que lo que esperan se hará realidad.


y al vivir en Dios, nuestro amor crece hasta hacerse perfecto. Por lo tanto, no tendremos temor en el día del juicio, sino que podremos estar ante Dios con confianza, porque vivimos como vivió Jesús en este mundo.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos