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Hechos 4:3 - Biblia Nueva Traducción Viviente

3 Los arrestaron y, como ya era de noche, los metieron en la cárcel hasta la mañana siguiente.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

3 Y les echaron mano, y los pusieron en la cárcel hasta el día siguiente, porque era ya tarde.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

3 Los apresaron y los pusieron bajo custodia hasta el día siguiente, pues ya estaba anocheciendo.

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La Biblia Textual 3a Edicion

3 Y les echaron mano, y los pusieron bajo custodia hasta el día siguiente, porque ya era tarde.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

3 Les echaron mano y los pusieron bajo custodia hasta el amanecer, porque era ya tarde.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

3 Y les echaron mano, y los pusieron en la cárcel hasta el día siguiente; porque era ya tarde.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

3 Entonces apresaron a Pedro y a Juan; pero como ya estaba anocheciendo, los encerraron en la cárcel hasta el día siguiente.

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Hechos 4:3
11 Referencias Cruzadas  

Cuando Jesús oyó que habían arrestado a Juan, salió de Judea y regresó a Galilea.


Entonces Jesús habló a los principales sacerdotes, a los capitanes de la guardia del templo y a los ancianos, que habían venido a buscarlo. «¿Acaso soy un peligroso revolucionario, para que vengan con espadas y palos para arrestarme? —les preguntó—.


Entonces lo arrestaron y lo llevaron a la casa del sumo sacerdote. Y Pedro los siguió de lejos.


Así que los soldados, el oficial que los comandaba y los guardias del templo arrestaron a Jesús y lo ataron.


Arrestaron a los apóstoles y los metieron en la cárcel pública;


Esto provocó a la gente, a los ancianos y a los maestros de la ley religiosa. Así que arrestaron a Esteban y lo llevaron ante el Concilio Supremo.


Y Saulo iba por todas partes con la intención de acabar con la iglesia. Iba de casa en casa y sacaba a rastras tanto a hombres como a mujeres y los metía en la cárcel.


Le pidió cartas dirigidas a las sinagogas de Damasco para solicitarles su cooperación en el arresto de los seguidores del Camino que se encontraran ahí. Su intención era llevarlos —a hombres y mujeres por igual— de regreso a Jerusalén encadenados.


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