Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Hechos 10:14 - Biblia Nueva Traducción Viviente

14 —No, Señor —dijo Pedro—. Jamás he comido algo que nuestras leyes judías declaren impuro e inmundo.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

14 Entonces Pedro dijo: Señor, no; porque ninguna cosa común o inmunda he comido jamás.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

14 Pedro contestó: '¡De ninguna manera, Señor! Jamás he comido nada profano o impuro.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

14 Pero Pedro dijo: De ningún modo, Señor; porque ninguna cosa común e inmunda comí jamás.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

14 'De ninguna manera, Señor -respondió Pedro-, nunca he comido yo nada profano o impuro'.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

14 Entonces Pedro dijo: Señor, no; porque ninguna cosa común o inmunda he comido jamás.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

14 Pedro respondió: «¡No, Señor, de ninguna manera! Nuestra ley no nos permite comer carne de esos animales, y yo jamás he comido nada que esté prohibido.»

Ver Capítulo Copiar




Hechos 10:14
19 Referencias Cruzadas  

—¡Oh, no, mi señor! —suplicó Lot—.


¡Jamás! Solo los hombres pueden ir a adorar al Señor, ya que eso es lo que pidieron. Entonces el faraón los echó del palacio.


Entonces dije: «Oh Señor Soberano, ¿es necesario que me contamine con excremento humano? Pues nunca me he contaminado. Desde que era niño hasta ahora, jamás comí ningún animal que muriera por enfermedad o que fuera muerto por otros animales. Jamás probé ninguna carne prohibida por la ley».


Los sacerdotes tendrán prohibido comer carne de cualquier ave o animal que muera de muerte natural o por haber sido atacado por otro animal.


Sin embargo, Daniel estaba decidido a no contaminarse con la comida y el vino dados por el rey. Le pidió permiso al jefe del Estado Mayor para no comer esos alimentos inaceptables.


»Por lo tanto, debes distinguir entre los animales ceremonialmente puros y los impuros, y entre las aves puras e impuras. No te contamines al comer alguno de estos animales impuros, aves o criaturas que corran por el suelo. Los he identificado como impuros para ti.


Lo que entra por la boca no es lo que los contamina; ustedes se contaminan por las palabras que salen de la boca».


Entonces Pedro lo llevó aparte y comenzó a reprenderlo por decir semejantes cosas. —¡Dios nos libre, Señor! —dijo—. Eso jamás te sucederá a ti.


»Sin embargo, las sabias contestaron: “No tenemos suficiente para todas. Vayan a una tienda y compren un poco para ustedes”.


De repente, un hombre con lepra se le acercó y se arrodilló delante de él. —Señor —dijo el hombre—, si tú quieres, puedes sanarme y dejarme limpio.


Notaron que algunos de sus discípulos no seguían el ritual judío de lavarse las manos antes de comer.


pero Elisabet dijo: —¡No! ¡Su nombre es Juan!


—Pero señor, usted no tiene ni una soga ni un balde —le dijo ella—, y este pozo es muy profundo. ¿De dónde va a sacar esa agua viva?


Luego una voz le dijo: —Levántate, Pedro; mátalos y come de ellos.


Pedro les dijo: —Ustedes saben que va en contra de nuestras leyes que un hombre judío se relacione con gentiles o que entre en su casa; pero Dios me ha mostrado que ya no debo pensar que alguien es impuro o inmundo.


»“¿Quién eres, señor?”, pregunté. »Y la voz contestó: “Yo soy Jesús de Nazaret, a quien tú persigues”.


—¿Quién eres, señor? —preguntó Saulo. —Yo soy Jesús, ¡a quien tú persigues! —contestó la voz—.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos