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Ezequiel 38:4 - Biblia Nueva Traducción Viviente

4 Te haré regresar y te pondré garfios en las mandíbulas para sacarte junto con todo tu ejército: tus caballos y tus conductores de carros con toda su armadura y una inmensa multitud armada con escudos y espadas.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

4 Y te quebrantaré, y pondré garfios en tus quijadas, y te sacaré a ti y a todo tu ejército, caballos y jinetes, de todo en todo equipados, gran multitud con paveses y escudos, teniendo todos ellos espadas;

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Biblia Católica (Latinoamericana)

4 Haré que te pongas en marcha con todo tu ejército, tus caballos y tus caballeros, todos vestidos magníficamente, tus numerosas tropas armadas con espadas, lanzas y escudos.

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La Biblia Textual 3a Edicion

4 Te haré volver, y pondré garfios en tus quijadas, y te sacaré fuera con todo tu ejército,° caballos y jinetes, todos ellos con ropas vistosas, gran multitud con paveses y escudos, todos ellos portando espadas.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

4 Te haré dar la vuelta, pondré garfios en tus mandíbulas, te haré salir con todo tu ejército, caballos y jinetes, todos ellos perfectamente equipados: una tropa ingente con rodelas y escudos, todos ellos con la espada en la mano.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

4 Y yo te haré volver atrás, y pondré anzuelos en tus quijadas, y te sacaré a ti, y a todo tu ejército, caballos y jinetes, todos ellos vestidos de toda armadura, gran compañía con pavés y escudo, todos ellos empuñando espada.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

4 Te pondré ganchos en la boca, y te obligaré a entrar en batalla, junto con todo tu gran ejército. Tú vendrás con caballos y con jinetes bien vestidos y armados hasta los dientes.

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Ezequiel 38:4
14 Referencias Cruzadas  

Por esa furia en mi contra y por tu arrogancia, que yo mismo oí, te pondré mi gancho en la nariz y mi freno en la boca. Te haré regresar por el mismo camino por donde viniste”».


Algunos guerreros valientes y experimentados de la tribu de Gad también desertaron y se unieron a David cuando este estaba en la fortaleza en el desierto. Eran expertos tanto con el escudo como con la lanza, tan fieros como leones y veloces como ciervos en las montañas.


Después Amasías organizó al ejército, y designó generales y capitanes para todo Judá y Benjamín. Hizo un censo y descubrió que tenía un ejército de trescientos mil soldados selectos, hombres de veinte años o más, todos entrenados en el uso de la lanza y el escudo.


Por esa furia en mi contra y por tu arrogancia, que yo mismo oí, te pondré mi gancho en la nariz y mi freno en la boca. Te haré regresar por el mismo camino por donde viniste”».


Yo llamé al poderoso ejército de Egipto con todos sus carros de guerra y sus caballos. Los sumergí debajo de las olas, y se ahogaron; su vida se apagó como mecha humeante.


¡A la carga, caballos y carros de guerra; ataquen, poderosos guerreros de Egipto! ¡Vengan, todos ustedes aliados de Etiopía, Libia y Lidia que son hábiles con el escudo y el arco!


Aduló a todos los oficiales asirios, esos capitanes y comandantes con hermosos uniformes, esos jóvenes que conducían carros de guerra, todos apuestos y deseables.


Te pondré garfios en las mandíbulas y te arrastraré hasta tierra firme con peces pegados a tus escamas.


Vendrás desde tu tierra natal, en el lejano norte, con tu inmensa caballería y tu poderoso ejército,


Dale este mensaje de parte del Señor Soberano: “¡Gog, yo soy tu enemigo!


Te haré regresar, te traeré desde el lejano norte y te llevaré hacia las montañas de Israel.


Sáciense de la mesa de mi banquete; devoren caballos y conductores de carros, hombres poderosos y toda clase de guerreros valientes, dice el Señor Soberano”.


»Luego, al tiempo del fin, el rey del sur atacará al rey del norte. El rey del norte saldrá precipitadamente en carros de guerra con sus conductores y una enorme armada. Invadirá varios territorios y los arrasará como una inundación.


El Señor Soberano ha jurado por su propia santidad: «Llegará el día cuando ustedes serán llevadas con garfios enganchados en sus narices. ¡Hasta la última de ustedes será arrastrada lejos como un pez al anzuelo!


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