Ezequiel 36:4 - Biblia Nueva Traducción Viviente4 Por lo tanto, montes de Israel, oigan la palabra del Señor Soberano. Él habla a las colinas y a los montes; a los barrancos y a los valles; a las asoladas tierras baldías y a las ciudades abandonadas de hace tiempo, que fueron destruidas y burladas por naciones vecinas. Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 19604 por tanto, montes de Israel, oíd palabra de Jehová el Señor: Así ha dicho Jehová el Señor a los montes y a los collados, a los arroyos y a los valles, a las ruinas y asolamientos y a las ciudades desamparadas, que fueron puestas por botín y escarnio de las otras naciones alrededor; Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)4 Pues bien, montañas de Israel, escuchen la palabra de Yavé. Esto dice a las montañas y a las colinas, a los barrancos y a los valles, a las ruinas devastadas y a las ciudades abandonadas que se transformaron en presa y entretención para lo que quedaba de sus vecinos. Ver CapítuloLa Biblia Textual 3a Edicion4 Por eso, oh montes de Israel, oíd palabra de Adonay YHVH: Así dice Adonay YHVH a los montes y a los collados, a los arroyos y a los valles, a las ruinas y asolamientos, y a las ciudades abandonadas que fueron dejadas para el despojo y el escarnio de las otras naciones en derredor. Ver CapítuloBiblia Serafín de Ausejo 19754 por eso, oíd, montañas de Israel, la palabra del Señor Yahveh: 'Así dice el Señor Yahveh a las montañas y a las colinas, a los barrancos y a los valles, a las ruinas desoladas y a las ciudades abandonadas que son presa y burla de las demás naciones que os rodean'. Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)4 por tanto, montañas de Israel, oíd palabra del Señor Jehová: Así dice el Señor Jehová a las montañas y a los collados, a los arroyos y a los valles, a las ruinas y asolamientos, y a las ciudades desamparadas, que fueron puestas por presa y escarnio al resto de las naciones alrededor; Ver Capítulo |
tan cierto como que yo vivo, dice el Señor Soberano, ustedes abandonaron a mi rebaño y lo expusieron al ataque de toda clase de animales salvajes. Aunque ustedes eran mis pastores, no salieron a buscar a mis ovejas cuando ellas se extraviaron. Se ocuparon de sí mismos y dejaron que las ovejas pasaran hambre.