Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Ezequiel 33:8 - Biblia Nueva Traducción Viviente

8 Si yo anuncio que unos malvados de cierto morirán y tú no les dices que cambien su manera de vivir, entonces ellos morirán en sus pecados y te haré a ti responsable de su muerte.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

8 Cuando yo dijere al impío: Impío, de cierto morirás; si tú no hablares para que se guarde el impío de su camino, el impío morirá por su pecado, pero su sangre yo la demandaré de tu mano.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

8 Cuando diga al malo: '¡Malo, vas a morir!', si no le hablas, si no haces que se preocupe por su mala conducta, el malo morirá debido a su pecado, pero a ti te pediré cuenta de su sangre.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

8 Cuando Yo diga al impío: ¡Impío, de cierto morirás! y tú no le adviertes de ello para que se aparte de su mal camino, el impío morirá por su pecado, pero Yo demandaré su sangre de tu mano.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

8 Cuando yo diga al malvado: '¡Malvado, de seguro morirás!', si no hablas para avisar al malvado de su conducta, él, como malvado, morirá por su iniquidad, pero reclamaré su sangre de tu mano.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

8 Cuando yo dijere al impío: Impío, de cierto morirás; si tú no hablares para que se guarde el impío de su camino, el impío morirá por su pecado, pero su sangre yo la demandaré de tu mano.

Ver Capítulo Copiar




Ezequiel 33:8
17 Referencias Cruzadas  

excepto del árbol del conocimiento del bien y del mal. Si comes de su fruto, sin duda morirás».


—¡No morirán! —respondió la serpiente a la mujer—.


Los malvados seguramente recibirán castigo, pero los hijos de los justos serán liberados.


Los malvados no prosperarán, porque no temen a Dios. Sus días nunca se prolongarán, como lo hacen las sombras del anochecer.


En cambio, los malvados están condenados, porque recibirán exactamente lo que se merecen.


Sin embargo, el padre morirá por todos sus pecados: por haber sido cruel, por robar a la gente y hacer lo que es indudablemente incorrecto en medio de su pueblo.


La persona que peque es la que morirá. El hijo no será castigado por los pecados del padre ni el padre será castigado por los pecados del hijo. Los justos serán recompensados por su propia conducta recta y las personas perversas serán castigadas por su propia perversidad.


Pues todos los seres humanos son míos para juzgar, los padres y los hijos por igual. Esta es mi regla: la persona que peque es la que morirá.


Si les aviso a los perversos: “Ustedes están bajo pena de muerte”, pero tú no les das la advertencia, ellos morirán en sus pecados; y yo te haré responsable de su muerte.


Y supongamos que les digo a unas personas malvadas que de cierto morirán, pero después abandonan sus pecados y hacen lo que es justo y recto.


Ahora bien, si el centinela ve acercarse al enemigo y no toca la alarma para advertir a la gente, él será responsable de la cautividad del pueblo. Todos morirán en sus pecados, pero haré responsable al centinela por la muerte de ellos”.


Ellas dijeron: «Nuestro padre murió en el desierto, pero no por estar entre los seguidores de Coré que se rebelaron contra el Señor, sino que murió debido a su propio pecado y no tuvo hijos varones.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos