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Éxodo 28:36 - Biblia Nueva Traducción Viviente

36 »Luego haz un medallón de oro puro y grábalo como un sello con las palabras Santo para el Señor.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

36 Harás además una lámina de oro fino, y grabarás en ella como grabadura de sello, SANTIDAD A JEHOVÁ.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

36 Harás también una lámina de oro fino, en la cual mandarás grabar como se graba en los sellos: 'Consagrado a Yavé.

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La Biblia Textual 3a Edicion

36 Harás además una plancha de oro puro, y grabarás en ella como se graba un sello: Santidad para YHVH,

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

36 'Harás una lámina de oro puro, y grabarás en ella como se graba en los sellos: 'Consagrado a Yahveh'.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

36 Harás además una plancha de oro fino, y grabarás en ella grabadura de sello, SANTIDAD A JEHOVÁ.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

36 »También debes hacer una placa de oro puro y grabar en ella, como si fuera un sello, las siguientes palabras: “Dedicado a Dios”.

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Éxodo 28:36
22 Referencias Cruzadas  

Los hijos de Amram fueron Aarón y Moisés. Aarón y sus descendientes fueron apartados para dedicar lo que es sumamente santo, ofrecer sacrificios en la presencia del Señor, servir al Señor y pronunciar bendiciones en su nombre para siempre.


Tus leyes soberanas no pueden ser modificadas; tu reino, oh Señor, es santo por siempre y para siempre.


Ustedes serán mi reino de sacerdotes, mi nación santa”. Este es el mensaje que debes transmitir a los hijos de Israel».


Graba estos nombres en las dos piedras con la misma técnica que emplea un joyero para grabar un sello. Luego incrusta las piedras en monturas de filigrana de oro.


Aarón llevará puesto el manto cada vez que oficie delante del Señor, y las campanillas sonarán cuando entre a la presencia del Señor, en el Lugar Santo, y también cuando salga de allí. Si lleva puesto el manto, no morirá.


Con un cordón azul, sujeta el medallón a la parte delantera del turbante de Aarón, donde deberá quedar permanentemente.


»Toma dos piedras de ónice y graba sobre ellas los nombres de las tribus de Israel:


Colócale el turbante sobre la cabeza y fija el medallón sagrado en el turbante.


Confeccionaron túnicas de tela de lino fino para Aarón y sus hijos.


Por último, hicieron el medallón sagrado —la insignia de santidad— de oro puro. Lo grabaron como un sello con las palabras Santo para el Señor.


Con un cordón azul, sujetaron el medallón al turbante de Aarón, tal como el Señor le había ordenado a Moisés.


Sin embargo, al final, sus ganancias le serán entregadas al Señor. Sus riquezas no serán acumuladas, sino que darán buenos alimentos y vestidos de buena calidad a los sacerdotes del Señor.


Esta es la ley fundamental del templo: ¡santidad absoluta! Toda la cumbre del monte donde está el templo es santa. Sí, esta es la ley fundamental del templo.


Así que Moisés le dijo a Aarón: «Esto quiso decir el Señor cuando dijo: “Demostraré mi santidad por medio de los que se acercan a mí. Demostraré mi gloria ante todo el pueblo”». Y Aarón guardó silencio.


«Da las siguientes instrucciones a toda la comunidad de Israel: sé santo porque yo, el Señor tu Dios, soy santo.


Además puso el turbante sobre la cabeza de Aarón y, en la parte delantera del turbante, sujetó la medalla de oro —el símbolo de santidad— tal como el Señor le había ordenado.


En aquel día hasta en los cascabeles del arnés de los caballos se inscribirán estas palabras: Santo para el Señor. Las ollas de cocina en el templo del Señor serán tan sagradas como los tazones que se usan al lado del altar.


Esfuércense por vivir en paz con todos y procuren llevar una vida santa, porque los que no son santos no verán al Señor.


Él es la clase de sumo sacerdote que necesitamos, porque es santo y no tiene culpa ni mancha de pecado. Él ha sido apartado de los pecadores y se le ha dado el lugar de más alto honor en el cielo.


Pero ustedes no son así porque son un pueblo elegido. Son sacerdotes del Rey, una nación santa, posesión exclusiva de Dios. Por eso pueden mostrar a otros la bondad de Dios, pues él los ha llamado a salir de la oscuridad y entrar en su luz maravillosa.


No se permitirá la entrada a ninguna cosa mala ni tampoco a nadie que practique la idolatría y el engaño. Solo podrán entrar los que tengan su nombre escrito en el libro de la vida del Cordero.


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